Ulcerosis
Agente patógeno:
Origen bacteriano: Haemophilus piscium y Aeromonas salmonicida. También pueden aparecer úlceras como consecuencia de una lesión mecánica externa (rascadas, peleas, etc...) que, sino se desinfecta adecuadamente, puede acabar infectándose.
Sintomatología:
Se observan una serie de manchas rojizas sangrantes en la superficie del pez afectado, aunque también pueden aparecer, en ocasiones, en la base de las aletas que corren riesgo de quedar reducidas a un pequeño muñón, sino se para a tiempo el avance de la enfermedad.
Las úlceras dejan al descubierto la musculatura y conforme pasan los días, las heridas son cada vez más profundas, al avanzar la destrucción de los tejidos. En la siguiente fotografía, podéis observar a un macho de gouramy enano (Colisa lalia) aquejado de esta enfermedad:

Antes de aparecer las úlceras propiamente dichas, los peces suelen presentar unos pequeños granitos o furúnculos de color blancuzco a los que no se les suele dar importancia, pero a los pocos días o más raramente semanas, estos furúnculos se rompen, abren una herida e incluso pueden dejar aflorar pus.
Cuando la enfermedad no tiene un origen bacteriano inicial, suele tenerlo en alguna herida que se hayan producido los peces en alguna pelea o contra la decoración del acuario. En este caso, estas heridas corren peligro de infectarse y dan lugar, a las úlceras sangrantes que hemos comentado antes si no tomamos las precauciones adecuadas. Ahora bien, contrariamente al caso anterior, aquí las úlceras son más bien aisladas (son hechos puntuales), mientras que en el caso anterior, suelen aparecer más de una por el cuerpo del animal.

Características de la enfermedad:
Algunos autores prefieren separar ulcerosis de furunculosis y tratarlas como dos enfermedades diferentes, pero dado que presentan una sintomatología muy parecida y que el tratamiento a aplicar es similar, hemos preferido hablar de ellas en conjunto bajo el nombre de ulcerosis, dado que al fin y al cabo, el resultado final de ambos procesos infecciosos es la aparición de úlceras.
La única manera que tendríamos para diferenciar ambas enfermedades con seguridad, es mediante la realización de técnicas microbiológicas. Os lo decimos como curiosidad, dado que a nivel doméstico, carecemos de los utensilios necesarios para llevar a cabo dicho análisis.
Aeromonas salmonicida se trata de una bacteria gram negativa, inmóvil, de apenas 0,6 micras y con forma de coco.
Haemophilus piscium se trata de una bacteria gram negativa, también de pequeño tamaño, pero con forma de bacilo.
Ambas enfermedades suelen aparecer cuando los acuarios se encuentran en un estado de dejadez notable: acumulación excesiva de materia orgánica, demoras en los cambios de agua, agua poco oxigenada, etc... Aparte de esto, algunas especies, fruto de la selección artificial que realizan los criadores para obtener variedades de coloraciones más llamativas, son más propensas a contraerla. De todos modos, manteniendo unas condiciones higiénicas adecuadas en el acuario, es más difícil que lo hagan.
Tratamiento:
La primera medida a aplicar, ante una infección masiva, debiera ser realizar un saneamiento completo al acuario mediante la realización de un cambio parcial de agua con el correspondiente sifonado de fondo para eliminar el exceso de materia orgánica que haya depositada en él.
En caso de tener una infección puntual (pocos ejemplares), os recomendamos que los trasladéis a un acuario enfermería para evitar molestar al resto de habitantes del acuario con la medicación. De todos modos, una vez los afectados sean retirados, debéis proceder tal como os decimos en el apartado anterior, para mejorar las condiciones higiénicas del acuario y reducir la carga orgánica.
Antes de iniciar el tratamiento en el acuario hospital, os recomendamos que untéis las úlceras de los peces afectados con una gasa impregnada en Betadine (yodo). De esta manera, desinfectaréis las heridas y el tratamiento tendrá más garantías de curación.
En el acuario enfermería o en el acuario general (en caso que sean muchos los peces afectados), deberéis añadir algún antibacteriano. Podéis utilizar productos comerciales acuariófilos tales como: Furanace, Baktopur direct, etc... cuyas dosis de aplicación podéis ver en la tabla de productos comerciales o bien, añadir algún antibiótico tal como la terramicina a razón de 500 mg. por cada 60 litros de agua una vez a la semana o en casos de infección severa aumentar la dosis a: 200 mg./ 5 litros de agua (evitad el uso en el acuario general).
Las bacterias nitrificantes del filtro pueden quedar seriamente dañadas con la aplicación de antibióticos. Sería aconsejable que antes de iniciar el tratamiento, sacarais un poco de material filtrante del filtro, y lo mantuvierais un cubo con agua de vuestro acuario dentro de un pequeño filtro funcionando hasta que la enfermedad esté curada. De este modo, pasada la enfermedad y tras la eliminación de la medicación con carbón activo, podréis introducir este inóculo de bacterias vivas que garantizarán una rápida colonización del material filtrante que ha quedado afectado por la medicación. Esto, o bien recebar el filtro del acuario con ampollas de bacterias nitrificantes (tipo Biodigest u otros productos de calidad) para no tener problemas con el ciclo del nitrógeno.
Si la úlcera es resultado de alguna rozadura o pelea y corre riesgo de infectarse, simplemente con la aplicación de betadine sobre la zona afectada y colocando al animal en un acuario hospital, deberíais tener suficiente. Progresivamente dicha herida irá cicatrizando sin problemas. De todos modos, si os queréis curar en salud, podéis añadir algún tónico general (General Tonic, etc...) al agua del acuario enfermería para garantizar que no se producirán infecciones.
¡Importante! Para desinfectar las úlceras con Betadine, deberéis coger al pez afectado y colocarlo sobre un paño húmedo o sobre la misma red de pesca si sois rápidos. Es muy importante que la solución yodada NO entre en contacto con las branquias.