Enfermedad del sueño (Tripanoplasmosis)
Agente patógeno:
Cryptobia (antiguamente Tripanoplasma) cyprini.
Sintomatología:
No hay manchas no hay puntos, únicamente se produce enflaquecimiento, de modo que el vientre se presenta hundido, y puede existir exoftalmia o bien los ojos estar hundidos. Los peces nadan con la cabeza hacia abajo, se dejan coger fácilmente y de ahí, que se conozca vulgarmente a esta patología como la “enfermedad del sueño”.
Características de la enfermedad:
La enfermedad es típica de carpines, es decir, de todo aquel conjunto de peces que clásicamente reciben el nombre de peces rojos o “gold fish”. La enfermedad suele tener su origen en las picaduras de crustáceos tipo Argulus o bien de sanguijuelas que sean portadoras del parásito. Cuando éstos pican a los peces, introducen al parásito en el torrente sanguíneo y éste se multiplica muy rápidamente, provocando la muerte de los eritrocitos (glóbulos rojos) y la aparición de anemia.
Cryptobia es un protozoo flagelado de unas 15 micras de longitud con dos flagelos y una forma muy característica que lo hace fácilmente identificable a partir de una muestra de sangre de un pez sospechoso de estar infectado. No debéis confundir a Cryptobia con el género Tripanosoma (un único flagelo), que si bien, también puede observarse en algunas muestras de sangre, los autores no le atribuyen capacidad patógena alguna.
La única manera que tenemos de identificar a estos parásitos sanguíneos es:
- Obtener una muestra de sangre.
- Realizar una extensión en un portaobjetos.
- Realizar una tinción rutinaria basada en la mezcla de Romanowsky (eosina, azul de metileno y azures de metileno).
- Observar la extensión de sangre al microscopio a un mínimo de 300 aumentos.
Tratamiento:
Desgraciadamente, se desconoce un tratamiento para esta enfermedad. Se debe evitar la presencia de los portadores (sanguijuelas y argulus) en el acuario y el aislamiento de los ejemplares afectados, para evitar que la presencia de algún portador, pueda transmitir la enfermedad a los peces sanos desde los infectados.
No hay muchos éxitos, pero parece ser que los tratamientos basados en paraclorofenoxetol dan algo de resultado. De todos modos, dadas las escasas garantías que ofrecen de curación, nosotros os recomendaríamos el aislamiento de los peces afectados y en caso de practicarles la eutanasia, la destrucción segura de los cadáveres.
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