Un gigante en el terrario. Pyxicephalus adspersus
Todos aquellos aficionados que quieran disfrutar en sus casas de una rana de gran tamaño y con un apetito insaciable, sin duda, tienen en las ranas toro africanas una gran elección. Contrariamente a las ranas toro americanas, la venta de estos anuros es relativamente común en todos los comercios especializados, de modo que todo aquél que esté interesado, no le resultará complicado hacerse con algún ejemplar.
En el artículo que os presentamos a continuación, vamos a daros unas nociones básicas sobre el mantenimiento de estos, aunque voraces, fascinantes animales y esperamos que todos aquellos que os decidáis en su compra, tengáis claros los requerimientos que necesitan y su principal problema, el gran tamaño que alcanzan cuando son adultos.
Descripción
Pyxicephalus adspersus es una de las ranas más grandes dentro de su familia Ranidae que alcanza casi sin excepción los 20 cm de longitud cuando es adulta. Su gran tamaño unido a un cuerpo muy robusto y sobre todo, su gran apetito, convierten a esta rana en un depredador insaciable difícil de combinar con otros anfibios en un mismo terrario (¡cuidado incluso con sus congéneres!).
El cuerpo es de color verde oscuro ligeramente jaspeado en los ejemplares jóvenes, mientras que en los adultos la coloración se vuelve más uniforme y tiende al verde oliva; en cambio, la coloración de su vientre es siempre blanquecina tirando a color crema.
Una rana de las características de P. adspersus ya os podéis imaginar que no es buena saltadora con el cuerpo tan pesado que presenta y de hecho, se pasa la mayor parte del tiempo enterrada. Las cortas, pero robustas, extremidades posteriores que presenta tienen unas estructuras córneas en su cara interior que le permiten excavar. Esto no es algo exclusivo de esta especie, sino que lo encontramos en todos los anuros que comparten el mismo modo de vida.
Unos voluminosos ojos con pupila horizontal sobresalen en lo alto de la cabeza. Su situación no es azarosa, nuevamente por el tipo de vida del animal, le interesa cuando está enterrado ver lo que sucede a su alrededor dejando la mínima superficie de su cuerpo al descubierto.
El dimorfismo sexual suele estar bien marcado especialmente en los ejemplares adultos. Los machos son mucho más corpulentos que las hembras, cantan y tienen la región gular de coloración amarillenta. Por el contrario, las hembras son más pequeñas y tienen un cuerpo si nos permitís la expresión, más estilizado.
Origen y hábitat
Su área de distribución se centra en África, concretamente desde la zona ecuatorial hasta el sur del continente.
Vive en zonas con una fuerte oscilación térmica a lo largo del año que se caracterizan por una estación cálida y seca en la cual el animal entra en estivación hasta la llegada de las lluvias en la estación favorable en la cual retoma su actividad normal. La supervivencia de la rana cuando las condiciones ambientales no son las adecuadas queda garantizada gracias a la capacidad de fabricarse una cubierta mucosa fina pero impermeable alrededor de su cuerpo. Por medio de ella, la rana queda aislada del medio circundante y tan pronto nota humedad en el sustrato donde está enterrada, se ablanda dicha capa, es ingerida por la rana y la rana vuelve a su estado normal.
Alojamiento
Las ranas toro africanas no tienen grandes requerimientos en su mantenimiento, de modo que podemos decir que son unas ranas adecuadas para el principiante o para aquellas personas que simplemente no dispongan de mucho tiempo para cuidar a un animal.
Si os habéis leído el artículo que dedicamos a los escuerzos, pues un poco el mantenimiento de estas ranas siguen la misma línea. Podéis optar por dos tipos de habitáculo:
El primero, aunque práctico más sobrio, consiste en mantener a los animales en un acuario con dos o tres dedos de agua (dependiendo del tamaño del animal) y una superficie sobre la cual puedan salir siempre que así lo deseen. Tiene la ventaja que podéis limpiarlo con gran facilidad y aparte, la suciedad se detecta como aquél que dice tan pronto se produce, lo cual mejora notablemente las condiciones higiénicas en las que mantenemos a los animales.
El segundo tipo consiste en montar un terrario de bosque típico. Nosotros creemos que esta idea es la que cautiva a más aficionados, pero dada la gran cantidad de excrementos y orina que producen unos animales de estas características, complican sensiblemente el mantenimiento de este tipo de habitáculos con las condiciones adecuadas de higiene. Si os creéis capaces de realizar las renovaciones frecuentes de sustrato que necesitan, no hay inconveniente en que os decantéis por esta opción. Ahora bien, si buscáis la practicidad, nuestra recomendación es que os decantéis por el primer tipo de montaje.
Aunque ya os lo debéis suponer, el agua que suministréis a los animales debe estar libre de cloro, cloraminas y metales pesados, es decir, debéis tratar el agua de grifo adecuadamente o bien añadir agua de botella. Aquí os tenemos que hacer una confesión… Todos los anuros de este tipo que hemos tenido o tenemos, siempre les hemos colocado agua de grifo. La razón es que conocemos cómo es el agua de nuestro grifo y sabemos que no resultará tóxica para los animales, y que aparte realizará la cantidad de cloro que lleva una acción desinfectante. Ahora bien, ante la duda y por el bien de vuestros animales, siempre es preferible que os decantéis por el primer procedimiento que os hemos explicado.
Las condiciones de mantenimiento (luz, humedad, temperatura, etc…) son bien simples. La iluminación puede serviros la ambiental sin ningún tipo de problema, la única cosa a tener en cuenta es evitar colocar el terrario cerca de alguna ventana en la que toque el sol.
Respecto a la humedad, pues como habéis podido leer tienen mecanismos para pasar sin problemas una estación seca. Ahora bien, sólo los animales que presenten un buen estado de salud y hayan sido alimentados de la forma adecuada podrán pasar sin problemas esta fase. No os vamos a comentar nada más por el momento, porque lo tratamos de forma más extensa en el apartado de la reproducción.
Lo último que nos falta por comentar es la temperatura, pero estamos ante una situación parecida a la humedad. De todos modos, sí existe una recomendación con latemperatura mínima y es que esta no debería bajar de los 18ºC, por tanto el mantenimiento debiera ser en un terrario interior, aunque generalmente podéis prescindir de calefacción adicional. Respecto a temperatura máxima, la bibliografía comenta topes de 32ºC, pero los ejemplares que tuvimos nosotros pasaron un verano barcelonés de unos 34ºC sin problemas.
Alimentación
Se trata de una rana de apetito voraz como habéis leído, de modo que podéis suministrarle todo tipo de presas vivas adecuadas al tamaño de la rana y evitando alimentos que contengan excesiva quitina (coleópteros, etc…) o bien sean demasiado grasos, puesto que muestran una tendencia a la obesidad especialmente en cautividad.
Una dieta variada es fácil de suministrársela a base del gran surtido de invertebrados que ofrecen los comercios como presas vivas y alternando, de tanto en tanto, con algún micromamífero. Es importante que éstos estén presentes en la dieta de los animales, porque en la propia naturaleza se alimentan de vertebrados, pero por encima de todo está, que son un excelente aporte de minerales tan necesarios para mantener un cuerpo de las características de estos robustos animales (especialmente durante el crecimiento).
Reproducción
La reproducción de estos animales no es excesivamente complicada siempre y cuando dispongamos de espacio y no nos tengamos que deshacer de los animales por exigencias familiares que es lo que pasó en nuestro caso…
La pareja de adultos debe ser sometida a un periodo de 2 a 3 meses de estivación. Para ello, se descenderá paulatinamente el grado de humedad del terrario hasta que progresivamente el sustrato se vaya secando. Si los animales están bien alimentados, no debe daros miedo el proceso, ya que lo superarán sin problemas. Es muy importante que haya un espesor adecuado del sustrato donde el animal pueda enterrarse por completo y aún sobren unos dedos de espesor.
Una vez haya pasado el periodo de estivación, debéis empezar a realizar pulverizaciones frecuentes que simulen la llegada de la época de lluvias. Es particularmente interesante que tengáis a los animales en un acuario grande y provisto de una parte acuática también grande, ya que es en ella donde tendrá lugar el apareamiento (amplexo).
Conforme el sustrato empiece a adquirir humedad, veréis como los animales emergen de él y si todo ha ido bien, se despierta un interés mutuo cuando ambos están en la parte acuática. El apareamiento es axilar y la puesta numerosa (4000 huevos aprox.) que eclosionan al cabo de unas 48 horas.
El desarrollo de los renacuajos es muy rápido y tiene su lógica, si pensáis que los progenitores aprovechan las charcas que se generan tras la época de lluvia para frezar que tienen una estacionalidad muy marcada.
Podéis basar su alimentación en comida típica de peces ornamentales y lo recomendable sería que no criarais a todos los renacuajos juntos, ya que son muy frecuentes los casos de canibalismo entre hermanos.
Aunque no os lo hemos dicho implícitamente, se recomienda trasladar la puesta a un acuario aparte para llevar a cabo su cría. La puesta no debe entrar en contacto con el aire y el acuario de cría debe contener la misma agua que el lugar donde los progenitores pusieron los huevos. De este modo, se minimizan los riesgos de tener problemas y más en estas fases iniciales tan delicadas.
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