Podredumbre de aletas
Agente patógeno:
Aeromonas sp. y Pseudomonas sp.
Sintomatología:
Los bordes de las aletas se tornan blancuzcos y lechosos cuando la enfermedad se encuentra en sus primeros estadios y poco a poco el tejido de la aleta se va necrotizando (Ver fotografía(próximamente)) pudiendo llegar a quedar reducida a un pequeño muñón cuando la enfermedad está avanzada.
Como es lógico, los peces presentan dificultades para nadar, se muestran apáticos, etc...
No debemos confundir los daños producidos en las aletas por mordeduras de otros habitantes del acuario con la podredumbre de aletas. Por eso, es muy importante la observación de ese borde blanquecino y lechoso en las aletas para cerciorarnos que estamos ante esta enfermedad.
Características de la enfermedad:
La podredumbre de aletas es una enfermedad bacteriana causada por diversos géneros bacterianos, si bien los más frecuentes son: Aeromonas y Pseudomonas como hemos puesto al inicio de la ficha.
La enfermedad se manifiesta en acuarios donde el agua no esté en buenas condiciones: demora en los cambios de agua, filtrado del agua insuficiente, falta de oxígeno, acumulación de materia orgánica, etc...
Como todas las enfermedades bacterianas, ésta es de tipo oportunista, es decir, los microbios aprovechan para atacar cuando el sistema inmunitario del pez está en baja forma. Es común que aparezca también como infección secundaria aprovechando que los peces están debilitados por una enfermedad preexistente como podría ser el punto blanco (un ejemplo).
Se ha visto que hay especies que son más susceptibles a padecer la enfermedad lo que contrasta con lo que se pensaba hace unos años cuando se creía en la posibilidad que la enfermedad fuera hereditaria (no lo es en absoluto). Dentro de los peces catalogados como sensibles tendríamos: peces con aletas en forma de velo, ovovivíparos en general, algunos laberíntidos, etc... Esto no quiere decir que ningún otro pez pueda padecerla eso debe quedar bien claro.
Tratamiento:
Como comentamos en el caso de la columnaris, el mejor tratamiento es la prevención. Debemos garantizar a nuestros peces una buena calidad de agua con un buen sistema de filtración y unos cambios de agua regulares, sino incluso cualquier medicación que iniciemos puede ser un completo fracaso.
De igual modo que dijimos en la ficha de la columnaris, es altamente recomendable que antes de aplicar cualquier tratamiento, realicemos un cambio de agua sifonando el fondo. Una vez tengamos esto hecho, procederemos a aplicar el tratamiento que tengamos disponible en ese momento.
Existen muchos tratamientos y muy diversos pero dado que el origen es bacteriano no es una mala idea la aplicación de antibióticos que podéis adquirir en farmacias. Si preferís productos comerciales tenéis una amplia gama: Esha 2000, Furanace, Baktopur, Bactocure (si no está muy avanzada), etc...
|