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Ozono

La ozonización es uno de los métodos más utilizados para esterilizar el agua tanto de acuarios como de cualquier medio acuático. Algunos autores se posicionan a favor de su empleo mientras que otros desaconsejan completamente su utilización. Nosotros somos partidarios de su empleo en un tipo de instalaciones muy concretas y creemos que el usuario doméstico poseedor de un acuario de los llamados estándar no debería complicarse la vida instalando este tipo de sistemas.

Como viene siendo habitual, vamos a dividir nuestro artículo en diferentes partes para de este modo, intentar transmitir las ideas de una forma mucho más clara. En una primera parte, trataremos de dar una definición a lo que entendemos por ozono, ya que mucha gente desconoce por completo el significado y creemos que merece la pena dedicarle un apartado para conocer de qué tipo de molécula estamos hablando. Después procederemos a comentar las ventajas y desventajas que supone la instalación de un ozonizador en nuestro acuario y finalmente, acabaremos con unas recomendaciones básicas sobre la instalación de un ozonizador.

 

¿Qué es el ozono?

Mucha gente habrá oído hablar de la capa de ozono y de su importancia como filtro de los rayos ultravioleta del sol, pero seguramente desconocerán cuál es la composición de la misma.

La atmósfera está formada por un conjunto de gases y entre ellos tenemos al oxígeno sin el cual no existiría la vida tal como la conocemos en este planeta al utilizarlo los  organismos para respirar. El oxígeno se caracteriza como otros gases por presentar una forma biatómica (O2), es decir, cada molécula de oxígeno está formada por dos átomos de éste. Curiosamente, podemos pasar a un estado triatómico (adquirir un nuevo átomo de oxígeno) por la influencia de descargas eléctricas y es precisamente este nuevo estado lo que conocemos como ozono.

El ozono se caracteriza por ser un gas inestable e incoloro aunque a concentraciones altas puede adquirir un ligero tono azulado. Decimos que es inestable porque pasado un breve periodo de tiempo retorna al estado biatómico perdiendo por completo sus propiedades como desinfectante.

La propiedad desinfectante o esterilizante radica en la fuerte capacidad que tiene el ozono para oxidar materia orgánica. De hecho, el oxígeno ya es un agente oxidante responsable por ejemplo del envejecimiento celular, pues en el caso del ozono esta capacidad se acentúa aún más si cabe. Estamos, por tanto, ante una molécula capaz de “quemar” toda la materia orgánica que se le ponga a su alcance entendiendo como tal a: restos vegetales, restos de comida, bacterias, etc...

 

Beneficios que aporta su uso en acuarios

Como hemos visto en su definición, el ozono es un potente oxidante con capacidad germicida y desinfectante lo que hace que pueda convertirse en un buen aliado si sabemos sacarle provecho.

Durante muchos años, el ozono ha sido utilizado por muchos acuariófilos aunque actualmente ha entrado en desuso en los acuarios domésticos y únicamente se usa en determinadas instalaciones generalmente de gran tamaño.

Sin lugar a dudas, el acuario marino junto con las instalaciones de mayoristas y comerciantes tanto de agua dulce como salada cumplen los requisitos para recomendar el empleo de ozono. En un acuario marino, sobretodo si pensamos que es un retrato de los arrecifes tropicales, la cantidad de materia orgánica y concentración de microorganismos patógenos que encontramos libres en el agua es mínima, de modo que aquí podríamos encontrar la justificación a su empleo.

En el caso de grandes instalaciones como las de comerciantes y mayoristas, el ozono puede ser un excelente aliado para mantener a raya microorganismos patógenos que pudieran pulular por los acuarios evitando de este modo que alcancen densidades que pudieran suponer un peligro para los peces que en ellos habitan.

Se estima la efectividad del ozono como germicida en varios estudios científicos. Algunos de ellos revelan su capacidad para reducir la concentración bacteriana de aguas residuales de 70.000 bacterias/ml a 0 bacterias/ml en tan sólo 5 minutos aplicado a una concentración de 1,5 ppm (1,5mg/l).

Debido a que es una molécula inestable, cuando retorna a su estado biatómico nos permite también oxigenar el agua y por tanto, vamos más allá de la mera desinfección.

 

Peligros que comporta su utilización

Aunque hasta el momento hemos presentado al ozono como lo que podría ser la panacea para solucionar la mayoría de problemas que tenemos en un acuario relacionados con la contaminación, no todo siempre es tan bonito como lo pintan y es momento ahora de realizar una serie de advertencias.

Debemos tener en cuenta que el ozono no distingue entre lo bueno y lo malo de modo que actúa como si de un soplete se tratase quemando todo aquello que encuentra a su paso incluidas la mucosa de los peces, las branquias, etc... Por tanto, bajo ningún concepto el ozono debe entrar en contacto directo con los habitantes de nuestro acuario.

Pese a ser una molécula inestable, la dosis aplicada para que actúe como germicida ya resulta tóxica para nuestros peces si entrase en contacto con ellos. De ahí que sea sumamente importante aplicarlo en su justa medida como veremos en el apartado de instalación.

Está claro que si el ozono entra en contacto con las bacterias nitrificantes de nuestro filtro, éstas también se verán afectadas y es precisamente debido a esto que muchos autores desaconsejan su empleo y proponen a las lámparas germicidas U.V. como una alternativa más segura que aporta los mismos beneficios.

En su campo de acción también encontramos la degradación de vitaminas, hormonas, medicamentos, etc...

Finalmente, debemos advertir que cuando mantenemos a nuestros peces con un ozonizador corremos el riesgo que si algún día deja de cumplir su función, la concentración de microorganismos en el agua ascenderá de manera peligrosa y dado que los peces están acostumbrados a una baja densidad de patógenos serán más propensos a contraer enfermedades.

 

Instalación de un ozonizador

Como hemos visto el empleo de ozono tienes sus riesgos incluso instalándolo de la manera adecuada pues imaginemos si lo instalamos de forma incorrecta, se puede desencadenar una auténtica catástrofe.

Uno de los principales inconvenientes de los ozonizadores es el desconocimiento de la concentración de ozono que está llegando a nuestro acuario y esto hace que debamos utilizarlo con sumo cuidado y siempre pecando de falta más que de exceso.

Las estimaciones hechas por algunos autores dicen que la concentración de ozono que debemos mantener en una dosificación continuada es de 3 mg por cada 100 litros de agua y que si lo utilizamos de forma discontinua (algunas horas al día) podemos llegar incluso al doble de esta dosificación.

Nosotros de recomendarlo lo haríamos en un uso discontinuo y a una concentración estimada a partir de la observación detallada del acuario especialmente de peces, plantas, invertebrados y algas. Lo decimos porque cada acuario es un mundo y no pensemos que todo en esta vida sigue un mismo patrón, la naturaleza no sigue reglas matemáticas.

El lugar idóneo para instalar el difusor de ozono será aquel que permita un espacio suficiente entre el lugar de insuflación del gas y el de llegada al acuario como para garantizar que tendremos oxígeno y apenas nada de ozono cuando el agua llegue a nuestro acuario. Los acuarios domésticos presentan complicaciones al respecto dado que si lo colocamos en la entrada del filtro biológico, el ozono puede cargarse toda la población bacteriana de nuestro filtro, de ahí que algunos aficionados al marino opten por colocarlo en los espumadores de urea. Como podemos ver cada maestrillo tiene su librillo y aquí la experiencia del acuariófilo juega un papel muy importante.

La situación es un tanto menos compleja cuando hablamos de grandes instalaciones como las de comerciantes y mayoristas, dado que podemos insuflar el ozono en la zona de succión de agua de las bombas y como el recorrido por los tubos hasta llegar al acuario suele ser grande garantizamos que el ozono se convierta en oxígeno y por otro lado, hemos preservado la flora bacteriana de nuestro filtro y oxigenado el agua.

 

Ha llegado el momento de poner fin a nuestro artículo, esperando que haya servido para conocer un poco más acerca de la ozonización del agua.

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Alberto Maceda & Irene González | www.alaquairum.com | www.alaquairum.net

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