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Nutrición mineral

Ya sabéis los seguidores de AlaquaIrum que el mantenimiento de un acuario plantado es una escalera de peldaños donde cada uno de ellos tiene una especial importancia si queremos conseguir el anhelado sueño de tener un bello jardín acuático. Pese a ser las plantas unos organismos capaces de fabricarse su "alimento", esto no quiere decir que sólo vivan con luz y una fuente de carbono. La luz, la fuente de carbono y los nutrientes minerales son tres peldaños que guardan una relación muy directa entre sí y son vitales para tener una vegetación sana y exuberante. En el presente artículo abordamos la importancia de la nutrición mineral y de los elementos que la componen. Si aumentamos la iluminación, automáticamente aumentamos las necesidades nutricionales de las plantas y si no ponemos a su disposición los nutrientes en la cantidad que éstas necesitan, el resultado no será el esperado. Y lo peor de todo, el desembolso económico que habremos hecho para aumentar la intensidad de luz, no habrá servido para nada. Como nutriente, también podríamos haber incluido al CO 2 si bien, hemos preferido dedicarle a éste un artículo íntegro.

Tipos de nutrientes

Una de las primeras cosas que debemos tener en cuenta cuando hablamos de abonos minerales es que existen dos grandes grupos de nutrientes. Por un lado tenemos todo un conjunto de elementos que son consumidos en grandes cantidades por las plantas y que reciben el nombre de macronutrientes . Por el otro, tenemos todo un conjunto de elementos que son imprescindibles para el buen funcionamiento de las plantas pero que únicamente se necesitan en pequeñas cantidades. Éstos son los llamados micronutrientes . Tanto macros como micros son imprescindibles para que nuestras plantas crezcan sanas y fuertes, y debemos ser capaces de suministrárselos con la frecuencia que ellas necesitan y en la proporción adecuada.

Tipos de abonos

La primera gran división que debemos hacer cuando hablamos de abonos es distinguir lo que son abonos de corta duración y los de larga duración . Los primeros son nutrientes que añadimos de forma regular a nuestro acuario, mientras los abonos de larga duración -también llamados abonos madre- son aquellos que colocamos la primera vez que montamos nuestro acuario y que genéricamente también conocemos con el nombre de sustratos nutritivos. Algunos aficionados son totalmente partidarios del abono de larga duración pero también hay una parte, y no menos importante, que son partidarios de los cultivos estrictamente hidropónicos, donde los únicos nutrientes de los que disponen las plantas son los que se añaden de forma líquida.

Atendiendo a los abonos de corta duración, la segunda división que podemos hacer es en abonos líquidos y abonos sólidos . Algunos aficionados prefieren abonar exclusivamente mediante abono sólido, mientras que otros prefieren el líquido o una combinación de ambos. La decisión de fertilizar el suelo o la columna de agua es mucho más que un capricho del aficionado. No debemos olvidar que las plantas tienen predilección por absorber los nutrientes a través de un órgano vegetativo concreto. Aquí tenéis algunos ejemplos extraídos del libro Ecology of the planted aquarium de Diana Walstad.

Fosfato

La mayoría de las plantas acuáticas prefieren absorberlo a través de sus raíces (De Marte et al. , 1974; Carignan et al. , 1980; Moeller et al. , 1988).

Potasio

La mayoría de las plantas acuáticas prefieren absorberlo directamente de la columna de agua a través de sus tallos y hojas (Gerloff, 1975; Barko et al. , 1988; Sutton et al. , 1996; Carignam et al ., 1985). Por ejemplo, aún habiendo potasio en el sedimento, la especie Potamogeton pectinatus reduce su crecimiento y floración si este elemento no se encuentra en la columna de agua.

Amonio

Las plantas acuáticas prefieren absorberlo a través de sus hojas (Thursby et al ., 1982; Nichols et al ., 1976). También debemos decir a propósito del amonio, que de 33 especies de plantas acuáticas estudiadas, tan sólo 4 presentaban una preferencia en la absorción de nitrato como fuente de nitrógeno. Lo que supone más de un 80%. Además, en el caso de la lechuga de agua ( Pistia stratiotes ), se ha visto que el turnover para el amonio era de tan sólo 4 horas, mientras que el del nitrato era de 20 horas!!! Esto pone de manifiesto la importancia de no sobredimensionar la filtración biológia de nuestro acuario: ¡las plantas deben jugar un papel más importante que el actual! Con esto no queremos decir que tengamos que añadir amonio al agua, sino que debemos dejar que las plantas se vayan haciendo cargo de las pequeñas cantidades de amonio que se van produciendo continuamente, como consecuencia del metabolismo de nuestros peces y de la descomposición de la materia orgánica por parte de las bacterias heterótrofas. Si obrando de esta manera se presentan síntomas carenciales de nitrógeno, no tenemos más que añadir nitrato. Pero al menos, de este modo, habremos dado a las plantas la oportunidad de sacar provecho al amonio antes que el filtro biológico lo convirtiera en nitrato.

En resumidas cuentas:

  1. Fertilizad a vuestras plantas a través de la columna de agua pero también a través del sustrato. No olvidéis tampoco las preferencias que tienen éstas por absorber los nutrientes de uno u otro modo.
  2. No sobredimensionéis los filtros biológicos y dadle una oportunidad a vuestras plantas. ¡Os lo agradecerán!
  3. Observad a vuestras plantas. Ellas os dirán qué carencias tienen mucho mejor que cualquier test.

 

Importancia de la nutrición mineral

Aparte de ser algunos de los nutrientes componentes estructurales muy importantes de las plantas, también los hay que son elementos imprescindibles para que tengan lugar determinadas reacciones bioquímicas de vital importancia para el bienestar de éstas. Entre las funciones celulares de los elementos minerales, también se encuentra la contribución al potencial osmótico de la célula y al mantenimiento de la neutralidad eléctrica.

Grupo 1. Nutrientes constituyentes de moléculas orgánicas.

Nitrógeno (N). La mitad de todo el nitrógeno de una planta y más del 70% del que contienen las hojas se encuentra en los cloroplastos. En ellos hay una enzima, la RubisCo, que es la mayoritaria en las plantas. Los enzimas son proteínas y, como tales, tienen en su estructura química terminales amino (forma de nitrógeno). El nitrógeno es imprescindible para la síntesis de proteínas, nucleótidos, enzimas, etc.

Las plantas tienen capacidad para absorber nitrógeno gas, amoníaco, nitrito y nitrato si bien, su predilección es absorber amoníaco/amonio. No todas las plantas tienen capacidad para fijar nitrógeno atmosférico y las que lo hacen, es gracias a una asociación simbiótica con bacterias. Éste es el caso del helecho flotante Azolla caroliniana .

Azufre (S). El azufre es un componente importante de algunos aminoácidos (cisteína, cistina, metionina) y además de la biotina, la coenzima A, la alicina, el factor del lagrimeo, la sinigrina, etc. El factor del lagrimeo es el producto resultante de la reacción enzimática que tiene lugar cuando un ajo es dañado. Pensad en el lloreo típico al cortar una cebolla. Las plantas lo absorben como sulfato (SO 4 2- ).

Grupo 2. Nutrientes que son una reserva energética importante e intervienen en la integridad estructural.

Fósforo (P). Su principal función en la célula es su participación en la estructura de la planta y en la economía energética de la célula. Forma parte de la síntesis de moléculas energéticas (NADPH, ATP) y de nucleótidos, ácidos nucleicos, fosfolípidos, coenzimas, etc. Las plantas lo absorben como fosfato (PO 4 3- ).

Boro (B). Oligoelemento necesario a pequeña concentración para la vida de las plantas superiores pero que a concentraciones no muy altas ya se convierte en tóxico. Se desconoce la existencia de alguna sustancia biorgánica o enzima que contenga boro. Pero es importante para la función normal de las membranas celulares, para el desarrollo radicular y para la floración. Las plantas lo absorben en forma de borato (BO 3 3- ).

Grupo 3. Nutrientes que permanecen en forma iónica.

Potasio (K). Es el único catión monovalente esencial para las plantas. Ninguna puede prescindir de él. Su función principal es actuar de cofactor en las reacciones enzimáticas y como regulador del potencial osmótico. Interviene activamente en apertura y cierre de estomas, transporte de sustancias nutritivas a través de vasos conductores, transporte a través de membrana y también en la fijación de los RNA mensajeros a los ribosomas. Las plantas lo absorben como ión potasio (K + ).

Magnesio (Mg). El magnesio es un componente de la clorofila pero también interviene como cofactor de muchas reacciones enzimáticas. Las plantas lo absorben como ión magnesio (Mg 2+ ).

Calcio (Ca). El calcio actúa como cofactor enzimático de un buen número de reacciones y es imprescindible para la conservación de la estructura y la función de todas las membranas celulares. También compensa la acción de otros cationes. Actúa como mensajero secundario en la señalización celular, es esencial para mantener la permeabilidad de las membranas celulares y también para la estructura de la pared celular. Las plantas lo absorben en forma de ión calcio (Ca 2+ ).

Manganeso (Mn). El manganeso es cofactor de muchas reacciones enzimáticas. También participa en la formación de oxígeno durante la fotosíntesis. Las plantas lo absorben como ión manganeso (Mn 2+ ).

Cloro (Cl). Se encuentra en las plantas a una concentración de 50-500 m mol/g de peso seco y se acumula sobre todo en los cloroplastos y en el jugo celular. Desempeña un papel importante en la formación de oxígeno durante la fotosíntesis, en la osmoregulación y en el balance de cargas. Las plantas lo absorben como ión cloro (Cl - ).

Sodio (Na). El sodio es necesario como oligoelemento en las plantas con metabolismo C 4 y en algunas CAM, pero no en las C 3 (la gran mayoría). Por ejemplo, la absorción dependiente de luz por el piruvato en los cloroplastos del mesófilo se realiza a través de un simporte piruvato/sodio (entra el piruvato con el sodio).

Grupo 4. Nutrientes que intervienen en reacciones redox.

Hierro (Fe). El hierro no es un componente de la clorofila pero es necesario para la síntesis de la misma. Junto con esta función, el hierro también interviene en la síntesis de otros componentes celulares (citocromos, ferredoxina, etc.). La mayor parte del hierro se encuentra en los cloroplastos. Las plantas lo absorben principalmente como ión ferroso (Fe 2+ ).

Zinc (Zn). Forma parte de la estructura química de muchas enzimas y actúa como cofactor de otros tantas reacciones. Se encuentra en una concentración 10 veces superior a la del cobre y 1/10 a la del hierro. Las plantas lo absorben como ión zinc (Zn 2+ ).

Cobre (Cu). Es el componente de enzimas que forman parte de la cadena de transporte de electrones y también forma parte de compuestos redox. Por ejemplo, la síntesis de lignina se ve perturbada por la carencia de cobre. Las plantas lo absorben en forma de ión cobre (Cu 2+ ).

Molibdeno (Mo). Interviene en la fijación del nitrógeno atmosférico y en la reducción del nitrato. Si las plantas se abonan con amonio su carencia no es tan importante como si se hace con nitrato. Las plantas lo absorben como molibdato (MnO 4 2- ).

Cobalto (Co). Las plantas sólo lo requieren si son capaces de fijar nitrógeno atmosférico por simbiosis. Es un componente de la vitamina B 12 , la cual es imprescindible para muchas bacterias, algas y todos los animales.

Níquel (Ni). Constituye la enzima ureasa y la hidrogenasas en las bacterias fijadoras de nitrógeno atmosférico. Las plantas lo absorben como ión níquel (Ni 2+ ).

 

Deficiencias nutricionales

Cuando las plantas no reciben todos los nutrientes que necesitan empiezan a manifestar síntomas carenciales. Las deficiencias nutricionales pueden venir realmente por carencia o bien, porque otros nutrientes impiden la absorción de ese determinado elemento o compuesto. En este segundo caso hablamos de nutrientes antagónicos .

1  Nutrientes antagónicos.

El exceso de un nutriente impide que la planta pueda sacarle partido a otro. Algunos ejemplos:

•  La absorción de magnesio es dificultada por otros cationes (potasio, amonio, calcio, manganeso y protones). La carencia de magnesio se pone de manfiesto en los bosques por acidificación de los suelos (ácido = ­ protones).

•  El exceso de potasio impide la absorción de calcio.

•  El exceso de manganeso impide la absorción del hierro.

•  El exceso de fosfato compite con las plantas por el hierro.

2  Tipos de nutrientes según su movilidad.

Los síntomas carenciales se manifestarán en una u otra parte de la planta atendiendo a cuán móviles sean éstos.

•  Nutriente móvil. Los síntomas carenciales se ponen de manifiesto en las partes viejas de la planta. Ej: hojas más viejas.

•  Nutriente inmóvil. Los síntomas carenciales se ponen de manifiesto en las partes jóvenes de la planta. Ej: hojas nuevas.

Nutrientes móviles

Nutrientes inmóviles

Nitrógeno

Calcio

Potasio

Azufre

Molibdeno

Hierro

Fósforo

Boro

Cloro

Cobre

Sodio

Zinc

Magnesio

3  Síntomas carenciales.

NITRÓGENO. Los síntomas aparecen en las hojas más viejas de la planta. Éstas empiezan presentando un color verde pálido y acaban amarilleando. Las nerviaciones también se tornan amarillas. La planta no crece y el follaje es escaso.

FÓSFORO. Los síntomas aparecen en las hojas más viejas de la planta. Primero muestran un color verde oscuro apagado, después aparecen tonalidades púrpuras o carmín y, finalmente, las hojas acaban cayéndose. Secundariamente, también el número de brotes se reduce y los tallos y las hojas son más delgados. Las hojas pueden estar curvadas hacia abajo.

POTASIO. Los síntomas son parecidos a la carencia de magnesio si bien, en el caso del potasio, se centran más en el borde de la hoja. La carencia se pone de manifiesto por un amarillamiento del borde de las hojas más viejas de la planta que después acaban marchitándose. Las higrófilas presentan las hojas inferiores agujereadas cuando hay carencia de este elemento. El helecho de Java es también muy sensible a su falta. Sus hojas ennegrecen por el borde cuando éste falta. Son plantas que os pueden servir como indicadoras.

MAGNESIO. Los síntomas aparecen en las hojas más viejas de la planta. A diferencia del potasio, cuando hay carencia de magnesio, el amarillamiento afecta tanto a los bordes de la hoja como al espacio entre las nerviaciones. La zona cercana al pecíolo de la hoja suele quedar verde cuando la deficiencia no es muy severa. En los casos más graves, hay caída de hojas e incluso las hojas nuevas se ven afectadas.

CALCIO. Los síntomas aparecen en las hojas nuevas. Éstas se muestran ganchudas y, en algunas especies ( Heteranthera , por ejemplo), incluso blanquecinas.

AZUFRE. Los síntomas aparecen en las hojas nuevas. Éstas presentan amarillamiento (incluidas las nerviaciones) y el crecimiento de la planta se ve enlentecido. Es una carencia más bien rara.

HIERRO. Los síntomas aparecen en las hojas nuevas. Hay amarillamiento pero las nerviaciones no se ven afectadas en un primer momento. Más adelante, los nervios también se tornan amarillos y, finalmente, la hoja se arruga y se marchita. Las hojas pueden blanquear en estados avanzados.

MANGANESO. Los síntomas aparecen tanto en las hojas nuevas como en las viejas. Hay clorosis en ambas pero suele haber ennegrecimiento de las puntas de las hojas primero y también es en las puntas, donde se manifiesta la clorosis en primer término.

En caso de confundirse con una carencia de hierro, debéis fijaros en las nerviaciones. En el caso del manganeso hay una especie de "aureola" verde entorno a los nervios.

ZINC. Su carencia se pone de manifiesto en el acortamiento de los entrenudos.

BORO. Su carencia provoca necrosis (tejido muerto) en la base del limbo foliar (hoja). Muerte de los ápices (brotes) de los tallos y crecimiento enlentecido.

CLORO. Su carencia se manifiesta por marchitamiento de las puntas y luego una clorosis generalizada de las hojas incluidas las nerviaciones.

MOLIBDENO. Su carencia trae consigo una sintomatología muy parecida a la falta de nitrógeno. A ésta debemos sumar que las hojas viejas suelen curvarse hacia arriba.

Cómo y cuando abonar

Ésta es la eterna pregunta del aficionado pero, por desgracia, no tiene fácil respuesta. Cada acuario es un mundo y las necesidades de uno no son equiparables a las de otro. Dependerá del tipo de plantas que tengamos y su tasa de crecimiento, que los nutrientes sean requeridos con una u otra frecuencia. Sea cual sea la frecuencia, lo que nosotros sí os podemos recomendar, es que añadáis los nutrientes en el intervalo de tiempo más corto posible. Algunos de los nutrientes no son compuestos que permanezcan inalterables en nuestro acuario, sino que están a merced de las reacciones químicas que tienen lugar en él. Cuando los nutrientes "se transforman", muy a menudo pasan a ser compuestos que las plantas no pueden aprovechar. Por tanto, la gracia está en dosificar pequeñas cantidades de abono de modo que, tan pronto como caiga en nuestro acuario, las plantas le saquen el máximo partido sin quedar excedentes.

Quienes plantean los test acuariófilos como el mejor sistema para saber cada cuanto hay que abonar, están errados. Bueno, más que decir errados, debemos decir que no se puede plantear ese como el mejor sistema. Es más, la mayoría de los test acuariófilos son bastante imprecisos, aunque la cosa va mejorando poco a poco. En realidad, todos aquellos que quieran hacer mediciones precisas, lo que tienen que hacer es analizar la concentración de los nutrientes en el tejido de la planta. De esta manera, más que visualmente, sabrán cuantitativamente de qué nutriente anda escaso su acuario. Todos los nutrientes deben estar por encima de lo que llamamos concentración crítica (Cc) . A continuación os ponemos un cuadro con las concentraciones críticas de estos elementos para Elodea occidentalis (Gerloff, 1975). Sirven de orientación para extrapolar a otros casos.

Nutriente

Cc (mg/kg)

Boro

1,3

Calcio

2800

Cobre

0,8

Hierro

60

Potasio

8000

Magnesio

1000

Manganeso

4

Molibdeno

0,15

Nitrógeno

16000

Fósforo

1400

Azufre

800

Zinc

8

Partiendo de la base que no todo el mundo (por no decir la mayoría) tiene la posibilidad de realizar este tipo de análisis, os proponemos una forma más sencilla de conocer las necesidades de vuestras plantas. Es fácil llegar a saber cuáles son las tasas aproximadas de absorción de nutrientes de nuestras plantas y todo el mundo puede llegar a conocerlas con un poco de paciencia y buena voluntad. Es necesario tomar como "indicador" un nutriente fácilmente medible con los tests domésticos, aunque sea con mayor o menor grado de precisión. La recomendación es que sea un macronutriente, por ejemplo el nitrógeno, y a continuación os explicamos cómo sacar las conclusiones. La explicación está basada en un artículo publicado en lengua anglosajona que lleva como título: Perpetual Preservation System y que podéis encontrar de forma íntegra en Aquatic Plant Central .

El estudio se basa en la relación entre N-P-K. A partir de la estima de la tasa de absorción de uno de estos elementos, se sabe la frecuencia y la cantidad con la que deben añadirse el resto. Entre estos tres elementos hay una proporción que siempre debe respetarse ( Nitrato:Fosfato:Potasio = 0,75:0,25:1 ). Recordemos que tan importante es añadir nutrientes como que éstos estén equilibrados. Podéis tomaros esta regla como una versión acuariófila de la famosa relación de Redfield que está funcionando muy bien en los acuarios de los jardineros hispanos y anglosajones.

Partimos de la base que tenemos una agua completamente libre de nitratos y fosfatos, y que los micronutrientes no son limitantes. Añadimos una cantidad conocida de nitrato y, en proporción, las correspondientes cantidades de fosfato y potasio. Ahora se trata analizar el agua diariamente hasta que la lectura de nitratos sea 0 mg/l. No deben faltar durante el experimento ninguno de los otros nutrientes. Cuando la lectura de nitratos sea 0, no tenemos más que dividir la cantidad de nitratos añadidos entre el número de días que han tardado en consumirse y así, tendremos una estima de su tasa diaria de absorción. Sabiendo cuanto nitrato consumen las plantas a diario podremos hacer el calculo también de cuanto fosfato y potasio tenemos que añadir atendiendo a la proporción que existe entre ellos. Lo ideal es suministrar los nutrientes con la mayor frecuencia posible para que no hallan acumulos innecesarios en el acuario.

¿Cuáles son las fuentes de nitrógeno, fósforo y potasio que tienen nuestras plantas? El nitrógeno y el fosfato son productos que se forman de manera natural en nuestro acuario por el metabolismo de los propios peces y el alimento que les suministramos. El potasio se encuentra en nuestra agua de grifo pero no suele estar en la concentración suficiente. Cuando es necesario añadir alguno de estos elementos de forma exógena, debemos recurrir a productos químicos. A continuación tenéis una pequeña tabla con los compuestos químicos que se utilizan y el porcentaje de nitrato, fosfato y potasio que tienen.

Compuesto químico

Porcentaje

Nitrato potásico (KNO 3 )

61,4% de nitrato

Bifosfato potásico (KH 2 PO 4 )

69,8% de fosfato

Sulfato potásico (K 2 SO 4 )

44,9% de potasio

A partir de ahora ya entran en juego vuestros conocimientos matemáticos o de estequiometría química. De todos modos veréis que con simples reglas de tres también se sacan los números.

Caso hipotético

Se estima que las plantas de un acuario tienen una tasa de absorción de 1 mg de nitrato por litro y día . ¿Cómo preparamos la solución madre y qué volumen de esta añadimos a nuestro acuario para conseguir esta concentración?

Acotaciones:

  1. Para simplificar los números queremos que la dosis que tenemos que añadir diariamente sea de 1 ml .
  2. La dilución madre que prepararemos tendrá un volumen total de 1 litro (1000 ml).
  3. El volumen de este acuario hipotético lo situamos en 100 litros reales.
  4. Debemos tener en cuenta (acorde con la tabla) que no todo el nitrato potásico es nitrato, sino que sólo lo es el 61,4% del compuesto.
  5. No os preocupéis por la cantidad de potasio que añadís. Eso sí, tenedla en cuenta cuando calculéis la cantidad de sulfato potásico. Os daréis cuenta del exceso porque las plantas muestran síntomas de carencia de calcio (ver nutrientes antagónicos).

Cálculos numéricos:

1  ¿Cuántos mg de nitrato debe contener el ml de dilución madre que añadimos al acuario acorde con su volumen?

X = lo que consumen diariamente las plantas (1 mg/l).

Y = volumen real de nuestro acuario (100 litros).

Si multiplicamos X por Y tendremos los mg de nitrato que necesitamos añadir para que en el agua tengamos una concentración de 1 mg/l.

100 litros x 1 mg/l = 100 mg de nitrato

2  Preparamos un volumen de dilución madre de 1 litro (1000 ml) lo que nos da un total de 1000 dosificaciones (atendiendo a que añadimos el volumen de 1 ml cada vez).

100 mg de nitrato x 1000 dosis = 100000 mg de nitrato (100 g de nitrato)

3  Tenemos en cuenta la premisa que no todo el nitrato potásico es nitrato, sino que sólo el 61,4% del compuesto contiene el ión (nitrato) que nos interesa (el resto es potasio).

[(100 gramos x 100)]/61,4 = 162,86 g de nitrato potásico (esto es una simple regla de tres)

4  Hechos todos los cálculos preparamos la dilución madre.

Añadimos 1 litro de agua destilada y 162,86 g de nitrato potásico

Agitamos bien hasta la completa dilución del producto

¡Y ya está listo para usar!

Este caso hipotético lo podéis aplicar a la realidad de vuestro acuario utilizando números reales. Ahora ya sabéis cómo hacer los cálculos. Y lo que hemos dicho para el nitrato potásico, también lo podéis utilizar para hacer los cálculos con el resto de los compuestos químicos.

NOTA: Si queréis añadir los nutrientes con una frecuencia semanal (por ejemplo), no tenéis más que multiplicar por siete la dosis diaria. Os recomendamos que la frecuencia sea lo más baja posible para que no halla nutrientes no consumidos pululando por el acuario.

Ya que hablamos de "macros", aprovechamos la ocasión para hacer algunos comentarios sobre el nitrógeno y la forma en la que lo suministramos. Ya hicimos un inciso más arriba pero es importante volverlo a recordar. La preferencia de las plantas es absorber amonio como fuente nitrogenada. Por desgracia, la mayoría de los acuarios de los aficionados tienen potentes sistemas de filtración biológica que oxidan rápidamente el amonio a nitrato. No es que la mayoría de las plantas no puedan aprovechar el nitrato, lo único es que les es un proceso energéticamente más costoso y en el que es necesaria la intervención de determinados cofactores (molibdeno). La situación ideal que debiera darse en los acuarios, es que la filtración biológica estuviera infradimensionada, que las plantas se encargaran de realizar la depuración biológica del agua de nuestro acuario y que el filtro simplemente se encargara de generar una ligera corriente de agua y de retener las partículas más gruesas que pulularan por el agua. Esperamos que algún día esta nueva cultura del acuario plantado se vaya implantando en España y quede un poco al margen "la cultura mayoritariamente pescatil" que tenemos los hispanohablantes.

Como veis, el nitrato no siempre tiene que ser el malo de la película, como tampoco lo es el fosfato. Durante muchos años fueron acusados de "herejes" aquellos que añadían nitrato y fosfato a sus acuarios pero, actualmente, se sabe que son muy necesarios. No se trata de añadirlos sin mesura, sino en proporción y viendo cómo responden nuestras plantas. Unas plantas que no reciben su fuente de nitrógeno y fósforo, crecen pobres. No dejéis nutrientes a la libre disposición de las algas pero tampoco dejéis a vuestras plantas sin ellos. Las algas no tardarán en sacar ventaja a las plantas que no reciben todos los nutrientes que necesitan.

Una vez solucionado el problema de los "macros" entramos en el problema de los "micros". La recomendación es que os centréis en los "macros" en primer lugar. Aseguraros que vuestras plantas tienen la suficiente cantidad de nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y, por supuesto, también de CO 2 y de luz. Si las plantas tienen cubiertas estas necesidades y no observáis síntomas carenciales relacionados con los elementos anteriormente comentados, entonces pensad en las carencias de micros. Algo muy importante a tener en cuenta es no sobredosificar "micros". Como os hemos dicho más arriba, son elementos importantísimos para las plantas pero que necesitan en pequeñas cantidades. No hay tests acuariófilos para medirlos todos, pero el de hierro puede seros de utilidad para saber cómo van las cosas. Bueno, mejor dicho, el test y el estado de vuestras plantas, que siempre son las mejores indicadoras de cómo va todo.

Se ha discutido mucho sobre qué concentración de hierro era la óptima para las plantas. Desfasada ha quedado ya la creencia que el hierro debía estar en concentraciones alrededor de 0,5 mg/l. En la actualidad se considera que la mejor concentración es aquella que colorea ligeramente el agua de análisis de un test de hierro. La prueba es que acuarios mantenidos en estas condiciones no muestran clorosis férrica. Hay plantas flotantes como Salvinia , que son unas excelentes indicadoras de la falta de hierro, enseguida amarillean sus frondes (hojas).

Si la concentración de hierro en la columna de agua es más alta que la comentada, le sacarán más provecho las algas que las plantas. De hecho, no es recomendable añadir hierro a la columna de agua en un acuario en el que las algas están haciendo su agosto.

El test y el estado de las plantas marcarán la frecuencia con la que deberemos añadir hierro y junto con él, el resto de los "micros". El hierro puede requerir una frecuencia de adición más elevada que el resto. Todo dependerá de cómo evolucione nuestro acuario pero tampoco hay que darles una excesiva importancia en la mayoría de los acuarios domésticos al resto de los "micros".

NOTA IMPORTANTE

La mayoría de los acuarios domésticos carecen de una intensidad de luz adecuada (media/baja) y de inyección de dióxido de carbono. En estas condiciones, el aficionado no debe preocuparse por los nutrientes, dado que las tasas de absorción de sus plantas son más bien bajas y lo producido en el acuario bastará para cubrir sus necesidades. Ocasionalmente, en estas condiciones, puede ser requerido un aporte de hierro regular y un suministro del resto de "micros" quincenalmente, por ejemplo.

Cuando el aficionado aumenta la intensidad de luz (media/alta) e inyecta dióxido de carbono, entonces se incrementan las necesidades nutricionales de las plantas. En este caso, primero debemos ocuparnos de solucionar los problemas de "macros" y después los "micros". Ideal sería que los acuarios exuberantemente plantados no tuvieran potentes filtros biológicos y que las plantas se encargaran de mantener, por sí mismas, una buena calidad de agua.

Los macronutrientes (N-P-K) nunca deberían faltar en un acuario plantado, incluido el fosfato, que tiende a limitarse por el miedo y temor de los aficionados. Está visto y comprobado que su limitación perjudica más a las plantas que a las algas. No es necesario tener un gran excedente, simplemente con que los nutrientes estén equilibrados y tengan la mínima concentración necesaria para ser detectados por un test y ser controlados, es suficiente.

La importancia del "reset"

Aún abonando con la frecuencia y dosificación adecuada, en nuestro acuario se irán acumulando toda una serie de nutrientes, ya sean macros o micros, que las plantas no consumirán. Para tener un mejor control del régimen de abonado, lo mejor es de cuando en cuando partir de 0.

Algunos aficionados al jardín acuático son partidarios de la realización de cambios de agua prácticamente totales para hacer estos "reset". Otros, en cambio, realizan cambios del 50% de agua. Nosotros, junto con los cambios parciales de agua (más modestos si queréis), recomendaríamos la filtración a través de carbón activo durante 24-48h para poner, al menos, el contador de micronutrientes a 0. De macros como el fosfato y el nitrato, en caso de acumularse, ya se encargan los cambios de agua. De todos modos, en un acuario plantado con escasa población de peces, la acumulación de éstos es rara y más bien es necesaria su adición.

¿Cuándo hacer un reset ? Lo ideal sería hacerlo antes de añadir una nueva dosis de fertilizante. Dado que el tiempo en nuestros días es escaso y todos vamos con prisas, pues, al menos, realizar un reset cada 15 días o un mes será suficiente. ¿Quién dijo que los acuarios plantados no necesitaban cambios de agua? En la naturaleza el agua no está estancada y tiene una renovación casi constante. Si un acuario lo planteamos como un pedazo de naturaleza, ya sabemos lo que nos toca. De todos modos, sí es cierto, que los acuarios del tipo low-tech no necesitan tanto "mantenimiento" como los high-tech . Recordemos que aumentando la intensidad de luz e inyectando CO 2 es cuando las plantas consumen más nutrientes y es cuando, también, se ponen de manifiesto las carencias. La solución no pasa por mantener a las plantas en las penumbras , sino por escoger plantas más acordes con la iluminación que tenemos en nuestro acuario.

 

 

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