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Nematodos intestinales

Agente patógeno:

Capillaria sp., Oxyurida sp., Camallanus sp., Procamallanus sp.

Sintomatología:

Los síntomas que observamos son: inapetencia, adelgazamiento, crecimiento lento en el caso de juveniles, heces blanquecinas con consistencia fibrosa, deformaciones de la espina dorsal, etc...

De todas formas, estos síntomas son comunes a otras parasitosis intestinales, así que la única forma de diagnosticar la enfermedad con certeza es mediante el análisis de las heces de los peces afectados y/o del contenido intestinal previa disección. 

Características de la enfermedad:

Los nematodos son gusanos cilíndricos que constituyen por sí mismos un filo zoológico que lleva su mismo nombre. Se caracterizan por presentar una sección circular que puede observarse fácilmente realizando un corte transversal donde distinguimos tres partes bien diferenciadas: musculatura (sólo longitudinal carecen de circular), epidermis y cutícula externa dividida en varias capas que les permite protegerse de los ácidos y demás jugos gástricos de su hospedador. A su vez, esta cutícula impide su crecimiento por lo que deben realizar mudas.

Camallanus asomándose por el ano de hembras de guppy

Los nematodos se mueven con un movimiento serpenteante muy característico que los hace fácilmente detectables con un microscopio de escasos aumentos, algo que contrasta con la creencia de muchos aficionados que piensan que  los nematodos se mueven como las lombrices de tierra y no es así.

Cabe decir que la gran mayoría de nematodos presentan vida libre y forman parte de la fauna intersticial (viven entre las partículas del suelo) y que dentro de las parásitas no todas lo son de animales sino que las plantas también se ven afectadas. De todos modos, aquí únicamente vamos a comentar las características principales de las especies de interés ictiopatológico y cómo podemos llevar a cabo su identificación.

Antes por eso, vamos a ver con un poco más de detalle las características generales que definen al grupo de los nematodos.

La presencia de cutícula a parte de ser una estructura de protección, les permite mantener  una presión interna más elevada que la del exterior gracias al líquido contenido en la cavidad psedocelómica que actúa a como de “esqueleto hidrostático” y les da turgencia. Pero lo que supone una ventaja también es un inconveniente porque el alimento tiene que entrar contra gradiente de presión y esto les supone un mayor gasto energético.

La boca está rodeada de 3 o 6 labios dependiendo de la especie y en ella encontramos una serie de piezas duras de origen ectodérmico derivadas de la cutícula que utiliza el animal para alimentarse de bacterias y microorganismos diversos en el caso de los de vida libre. Cabe destacar que en función del régimen alimentario del animal, la región anterior puede sufrir modificaciones y en lugar de dientes, pueden haber: tentáculos, estiletes (especies fitoparásitas en su mayoría), etc...

En la región anterior también encontramos estructuras sensoriales como es el caso de los anfidios, un par de “agujeros” de función quimioreceptora (captación de estímulos químicos).

Los especialistas también utilizan los tipos de faringes para clasificar a los nematodos al  existir variaciones entre las diferentes especies. La estructura básica es una zona muscular muy potente situada en el punto de conexión con el intestino que les permite absorber el alimento a contrapresión siendo el resto de intestino carente de musculatura.

Respecto a la reproducción cabe destacar que nos encontramos ante un caso poco frecuente dentro de los endoparásitos y es que los nematodos que son endoparásitos no son hermafroditas.

Otras curiosidades acerca de su modo de reproducirse es que no practican la reproducción asexual ni se dan casos de regeneración como pasa con las planarias por ejemplo y se conocen muchos casos de partenogénesis en especies en las que no se han encontrado individuos macho. 

Ahora sí, ha llegado el momento de ver cuáles son las características particulares de cada uno de los géneros que causan la mayor parte de las parasitosis intestinales de los peces de acuario.

Género Capillaria

Presenta dimorfismo sexual como la mayoría de nematodos y las hembras son fácilmente distinguibles por la presencia de una gran cantidad de huevos en su interior, así como por la carencia de órgano copulador en forma de estilete que encontramos en el extremo posterior de los machos.

Las especies más afectadas suelen ser los peces pertenecientes a las siguientes familias: Cíclidos y Calíctidos siendo relativamente frecuentes en escalares, discos y uarus. Esto no quiere decir que ninguna otra especie o familia puede verse afectada, esto debe quedar bien claro.

Una de las formas más fáciles de detectar su presencia es mediante el análisis de las heces con un microscopio que no hace falta que sea muy potente. Si el pez está afectado por Capillaria encontraremos en sus excrementos recién depositados unas cápsulas cerradas por ambos extremos con unos tapones muy característicos que algunos autores asemejan a tapones de champán.

Si el pez hubiera fallecido, observando su contenido intestinal detectaríamos fácilmente la presencia del adulto.

Género Oxyurida

Presenta dimorfismo sexual como la mayoría de nematodos y las hembras son fácilmente distinguibles por la presencia de una gran cantidad de huevos en su interior, así como por la carencia de órgano copulador en forma de estilete que encontramos en el extremo posterior de los machos.

Hasta el momento únicamente se ha detectado en discos y escalares, y de estar presente suele hacerlo en grandes cantidades no como en el caso anterior.

Vive preferentemente en el tracto intestinal por donde se desplaza con los característicos movimientos serpenteantes de todos los nematodos. Su tamaño es variable, pero se sabe de hembras que pueden llegar a los 4 cm. de longitud, algo que las hace fácilmente visibles a simple vista al hacer la disección sin necesidad de ningún microscopio. De todas formas, dado que no todos presentan este tamaño, nosotros somos partidarios de la observación de una muestra del contenido intestinal previa disección para su mejor detección.

Es común en este género que los huevos formen aglomeraciones llegando a producir oclusión en el intestino de los peces afectados.

Los contagios tienen lugar por medio de la ingestión accidental de las larvas que salen en las heces de los peces afectados.

Género Camallanus

Presenta dimorfismo sexual como la mayoría de nematodos y las hembras son fácilmente distinguibles por la presencia de una gran cantidad de huevos en su interior, así como por la carencia de órgano copulador en forma de estilete que encontramos en el extremo posterior de los machos.

A diferencia del resto de géneros que hemos visto, los Camallanus se caracterizan por vivir en la parte final del tracto intestinal de los peces y por presentan la mayoría de especies un color rojo muy llamativo que los hace fácilmente identificables al asomarse por el ano de los peces afectados cuando están en reposo.

Este hecho parece ser típico de una infección por estos nematodos en el género Poecilia  siendo más rara en otros géneros aunque también pueden darse casos.

Los Camallanus son vivíparos y los contagios se producen por la ingestión de las larvas autónomas que salen a través de las heces de los animales afectados.

Son precisamente los peces afectados por Camallanus, los que con mayor frecuencia experimentan deformación de la espina dorsal cuando la enfermedad está avanzanda. Esto muchos aficionados no lo tienen en cuenta y atribuyen estas deformidades a carencias de vitaminas o a enfermedades como la tuberculosis y no siempre tiene por qué ser así.

No olvidéis nunca que los tratamientos por rutina sin análisis previo de cada situación, son la peor arma del acuariófilo.

Tratamiento:

El mejor tratamiento para combatir este tipo de parasitosis es aquél que se administra vía oral. Tenéis varias posibilidades que dan buenos resultados:

-Mebendazol. Lo podéis encontrar en las farmacias bajo el nombre de Telmín y se administra por vía oral a los peces afectados a razón de 100 mg. de mebendazol por cada 100 gramos de comida. El tratamiento debe realizarse tres veces al día durante tres días seguidos y pasada una semana, volver a repetir el mismo protocolo. Generalmente, no suele ser necesario volver a iniciar de nuevo el tratamiento.

-Prazinquantel. Mezclar un cuarto de pastilla (aprox. corresponde a 5mg de praziquantel) del preparado comercial Droncit que contiene este principio activo con 100 gramos de comida.

-Flubendazol. Lo podéis encontrar en farmacias bajo el nombre de Flubenol 5%, pero lo hemos estado buscando en Barcelona y parece ser que lo único de lo que disponen es de Flubenol 6% que es letal para los peces. Suponemos que esta situación es general para toda España, pero para los que tengan la ocasión de encontrar la forma de aplicarlo no será vía oral sino en baño:

200 mg. de Flubenol 5% deben ser añadidos por cada 100 litros de agua de acuario y mantendremos el tratamiento durante 7 días. Pasado este tiempo, procederemos a realizar un cambio de agua del 50% y filtraremos por carbón activado durante 24 horas, para añadir pasado este proceso una nueva dosis que volverá a mantenerse 7 días más. Esto debiera repetirse una vez más.

En caso que nuestros peces estén afectados por Camallanus, parece ser que el Flubenol 5% no es tan efectivo.

-Concurat. Se administra por vía oral sumergiendo la comida en una solución de 2-4 mg. /litro de Concurat. Varios autores consultados prefieren el empleo de larva roja viva en el tratamiento y suministran el alimento justo cuando las larvas han muerto en la solución de Concurat.

Los tratamientos deben ir acompañados de una fuerte aireación del agua.

Os advertimos que en los comercios especializados podréis encontrar una serie de medicamentos cuyo principio activo es el triclorfón (Lombricure, etc...) no suelen ser tan efectivos como los que aquí os hemos comentado y resultan más agresivos. De todos modos, hay aficionados que han conseguido solucionar el problema aplicando los tratamientos comercializados cuyo principio activo era éste aunque las posibilidades de un nuevo brote de la enfermedad es más alta (Ver productos comerciales / alternativas a los productos comerciales).

Para acabar, tan sólo nos queda comentaros que el ajo es un excelente antihelmíntico, de modo que su empleo mezclado en la papilla que suministramos a nuestros peces será un buen preventivo. Si en lugar de triturar un ajo en la papilla, preferís añadir el principio activo en forma líquida, la casa Seachem ha sacado al mercado un producto que contiene allicin y que tiene la mismas propiedades que el ajo triturado en la papilla.

 

 

Alberto Maceda & Irene González | www.alaquairum.com | www.alaquairum.net

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