Los sapos hoja. Ideales para terrarios húmedos y frescos.
Uno de los anfibios que a más personas fascina, sean o no aficionados a la herpetología, es el sapo hoja malayo. El artículo que os presentamos a continuación, pretende acercaros un poco más a estos fascinantes animales y enseñaros cuáles son los requerimientos básicos que debéis cumplir para que su mantenimiento en cautividad esté cargado de éxitos.
No vamos a centrarnos exclusivamente en el sapo hoja más popular, Megophrys nasuta, sino que vamos a hacer extensiva la información que aquí os brindamos a todos los sapos hoja de este género que actualmente pueden verse en los comercios especializados y por tanto, también incluimos a M. montana.
Descripción
Si algo caracteriza a los sapos hoja es su peculiar morfología, ya que su coloración es más bien discreta. Presentan una cabeza ancha y angulosa sobre la cual sobresalen una prominencias desde encima de los ojos y desde el extremo de la nariz. Son, precisamente, estas prominencias las que han otorgado a estos hermosos animales el nombre de sapos hoja, y sin lugar a dudas, constituyen un excelente camuflaje para este habitante típico del suelo umbrófilo y lleno de hojarasca de la selva malaya, donde es difícil percatarnos de su presencia a menos que decida moverse.
De todos modos, estas ornamentaciones no presentan el mismo desarrollo en todas las especies del género. La majestuosidad en este caso queda relegada a M. nasuta quien presenta los “adornos” más prominentes, mientras que M. montana, los presenta de forma mucho más discreta, e incluso pueden parecer inexistentes, en comparación con la especie anterior.

Megophrys nasuta

Megophrys montana
Lejos de las ornamentaciones y, en definitiva, de su peculiar morfología, lo que caracteriza a estos animales y los hace miembros de la familia de los pelobátidos (F. Pelobatidae) son sus costumbres excavadoras entre otras muchas características anatómicas que no creemos merezca la pena entrar ahora, pero que están resumidas en el artículo de clasificación de los anfibios.
El dimorfismo sexual viene claramente marcado por el tamaño. Las hembras tienen un tamaño muy superior a los machos y, en el caso de M. nasuta, pueden llegar a los 13 cm. de longitud, siendo el de los machos aproximadamente la mitad o incluso un poco menor.
Origen y hábitat
Son ranas oriundas de los bosques fríos y húmedos de Malasia.
Alojamiento
Los sapos hoja son muy resistentes en cautividad siempre y cuando les ofrezcamos las condiciones que ellos necesitan y éstas son: extremada limpieza del habitáculo donde los mantenemos y, sobre todo, una temperatura ambiental fresca durante todo el año acompañada de bastante humedad ambiental.
La temperatura es uno de los principales motivos de preocupación de los aficionados a estos animales y no debe tomarse a la ligera, o vuestros animales están condenados a una muerte segura. Os lo decimos porque nosotros hemos pasado por ello, y pese a poner todo nuestro empeño: aumentando la humedad ambiental y refrigerando con ventiladores caseros, no conseguimos salvar a nuestros amigos del sofocante calor barcelonés. Son extremadamente sensibles al calor, así que salvo que podáis solucionar este problema, no os recomendamos su compra en absoluto.
En otros aspectos, el mantenimiento en cautividad de estos anuros no es problemático. Bastará con que habilitéis para ellos un típico terrario de bosque y que coloquéis sobre el sustrato algunas hojas de plátano oriental (género Platanus). Una pequeña variación al típico terrario de bosque la debéis hacer en la parte acuática, que deberá ocupar en este caso, al menos, una tercera parte de la superficie del todo el terrario y los animales deben caber perfectamente en ella, pero sin tener que recurrir al nado para desplazarse, es decir, debe ser como una especie de llacuzzi para sapos hoja ni más ni menos.
Como siempre, cuanto más grande sea el terrario mejor, y pese a que estos sapos son bastante estáticos, sí que se desplazan más que los otros anfibios con los mismos hábitos de vida.
El agua usada tanto para la parte acuática como para realizar las pulverizaciones, os recomendamos que sea embotellada o bien de grifo pero tratada previamente con algún acondicionador de agua. Algunos autores son partidarios de usar agua destilada para realizar las pulverizaciones que mantienen la humedad ambiental elevada, así que os dejamos las dos posibilidades en vuestras manos. Del mismo modo, muchos herpetólogos utilizan agua de grifo directamente a temperatura adecuada basándose en la capacidad desinfectante del cloro que contiene. Es una práctica interesante siempre que conozcamos la cantidad de cloro que contiene nuestra agua de grifo y que ésta se mantenga constante, pero si queréis ir a lo seguro, usad las dos primeras opciones.
Alimentación
Son anuros extremadamente voraces que no dudarán en engullir todo aquel animal que les entre por la boca sea: lagarto, anfibio, anélido, insecto, etc... De modo que debéis ser especialmente cuidadosos en la elección de los animales que decidís que convivan en su mismo terrario sino queréis llevaros algún disgusto. Por lo demás, se trata de un sapo muy pacífico que no causará daño alguno a sus compañeros de terrario.
La dieta que os recomendamos para su mantenimiento en cautividad, como siempre, consiste en que suministréis el surtido más variado de presas que podáis sin abusar de las excesivamente grasas o quitinosas. Esto incluye tanto a insectos como también pequeños micromamíferos (crías de ratón o rata) que constituyen un complemento muy importante para este tipo de animales.
Podéis espolvorear las presas ocasionalmente con algún complejo vitamínico-mineral que solucione y prevenga las posibles carencias nutricionales que pudieran aparecer. Una práctica, no menos extendida, consiste en suministrar a las presas (insectos) 24h antes de dárselas a los sapos un surtido de frutas y verduras bien lavadas para enriquecerlos vitamínicamente.
Reproducción
Acorde con la bibliografía, es la única especie de la familia que se cría regularmente en cautividad o, al menos, con cierta frecuencia.
Para llevar a cabo su reproducción, debéis colocar en la parte acuática algún tronco o piedra plana, ya que la hembra deposita los huevos en la cara inferior de éstos. Los huevos son grandes y las puestas poco numerosas.
Tras la incubación, nacen los renacuajos que pueden ser alimentados sin problemas a base de comida para peces ornamentales. Lo recomendable es que trasladéis la puesta (evitando que entre en contacto con el aire y usando la misma agua) a un acuario aparte donde poder criar a los renacuajos con más tranquilidad.
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