Las salamandras topo. El género Ambystoma.
En el presente artículo, os mostraremos cuáles son los requerimientos y necesidades de un grupo de salamandras que día a día van cogiendo más adeptos entre los aficionados a los anfibios. Se trata de las salamandras terrestres americanas del género Ambystoma , las cuales muchos recordaréis, gracias a su miembro más popular, Ambystoma mexicanum o axolote, pero como veréis a lo largo de este artículo, contiene muchas más especies que, por suerte, pueden verse cada vez con más frecuencia en los comercios y que merecen la pena conocer un poco mejor.
La razón por la cual hemos decidido agrupar a todas las salamandras del género en un mismo artículo, a excepción del axolote, es porque todas presentan unos mismos requerimientos y resulta absurdo dar información redundante, separada en varios artículos.
Descripción
Dentro del género Ambystoma , se agrupan una treintena de especies de las cuales os comentaremos las tres más comunes, ya que si las tratáramos todas nos extenderíamos demasiado y aparte, raro sería que las vierais en los comercios.
Salamandra opaca ( A. opacum )
Es un urodelo de mediano tamaño que escasamente llega supera los 11 cm. cuando es adulto. Es de todas las especies que os comentaremos, la que presenta una coloración más apagada. El color de fondo es negro y sobre éste, destacan una serie de manchas claras de tonalidades blancas o grisáceas.
Aunque no es una regla que se cumpla siempre, los machos tienden a tener las manchas de coloración blanca, mientras que las hembras las tienen más grisáceas. De todas formas, la única manera de determinar el sexo adecuadamente a los ejemplares es observando los testículos desarrollados que presenta el macho durante la época de reproducción en forma de dos abultamientos situados a banda y banda de la cloaca. Os recordamos que esto no es un concepto nuevo, sino que es aplicable a la totalidad de los urodelos.
Salamandra atigrada ( S. tigrinum )
Es la salamandra terrestre más grande de América del Norte y puede alcanzar los 33 cm de longitud, acorde con los ejemplares más grandes localizados.
Se trata de un animal corpulento con coloración negra de fondo, pero sobre la cual destacan una serie de manchas o franjas de coloración amarilla muy llamativas. La distribución y forma de las manchas varía según los individuos, pero también según las poblaciones, de manera que resulta bastante complicado establecer los límites de distribución de éstas.
Esta especie a lo largo de los últimos años ha sufrido bastantes modificaciones en cuestiones taxonómicas. Para los autores clásicos, todas las salamandras atigradas pertenecerían a la especie A. tigrinum y sólo distinguirían variedades poblacionales que no se llegarían a considerar subespecies, atendiendo a que dichas coloraciones también pueden deberse a las variaciones propias existentes entre los individuos de una misma población.
Por otro lado, la parte mayoritaria de los autores considera que debe contemplarse la existencia de subespecies, es decir, que lo que para algunos eran simples variaciones cromáticas, para otros, la cosa va más allá y deben elevarse a la categoría de subespecie. Si el meollo no era ya suficientemente complicado, actualmente, hay la tendencia a considerar dichas subespecies como especies propiamente dichas, separadas de la especie inicial A. tigrinum .
La taxonomía no es algo que nos quite el sueño, de modo que tampoco le vamos a dar excesiva importancia a esta cuestión. Aunque no queríamos dejar de comentárosla para que tengáis constancia de la discusión existente en la actualidad.
En la siguiente imagen, podéis observar una salamadra atigrada. Se trata de Ambystoma tigrinum subsp. mavortium o lo que actualmente sería: Ambystoma mavortium .

Salamandra moteada ( A.maculatum )
Es una salamandra de mediano tamaño que raramente llega a alcanzar los 20 cm., si bien se conocen ejemplares (casos excepcionales) que llegaron a los 24 cm.
Los adultos presentan una coloración oscura de fondo sobre la cual destacan una serie de topos o puntos amarillos dispuestos en hileras. No existe uniformidad en esta característica, de modo que podéis encontraros con animales que carezcan de puntos o bien que sean más anaranjados que amarillentos. Del mismo modo, el número de puntos puede ser variable según los individuos.
Origen y hábitat
Las salamandras topo son oriundas de América del Norte, si bien no todas las especies presentan la misma distribución dentro de esta parte del continente americano.
- Salamandra opaca. Sur de Nueva Inglaterra hasta el Norte de Florida y por el oeste, hasta el Este de Oklahoma, Texas y Sur de Illinois.
- Salamandra atigrada. Sudeste de Alaska hasta el Sur del Labrador y por el Sur, llega a la meseta mexicana.
- Salamandra moteada. Este de América del Norte y se extiende por el norte hasta el centro sur de Ontario. También abarca por el Sud a Georgia y por el oeste, el este de Texas.
El modo de vida de estas salamandras hace que pasen muy inadvertidas, hasta el punto que incluso los habitantes del lugar, no sepan de su existencia. El nombre vulgar de "salamandra topo" guarda relación con la tendencia de estos animales a vivir debajo del suelo, generalmente en galerías abandonadas por otros animales, aunque también pueden realizar pequeñas excavaciones.
Alojamiento
Dadas las costumbres de estos animales, el mejor habitáculo será un terrario de bosque . Pese a que en dicho artículo ya os comentamos un poco cómo montarlo, vamos a hacer unos pequeños matices para adecuarlo más a estos animales.
La iluminación, como habéis podido leer en el apartado anterior, juega un papel muy secundario en la vida de estos urodelos, típicamente habitantes del subsuelo. Así que nuestra recomendación, es que los mantengáis sin iluminación artificial en un terrario con una buena capa de fibra de coco (suelo esponjoso y que retiene muy bien la humedad) sin más decoración que algunos musgos y unos pedazos de corcho. Éste es un paraíso para estos animales y aunque austera, la decoración cubre perfectamente sus necesidades.
Evitando la iluminación artificial tenemos dos ventajas. Por un lado, os ahorráis un dinero, pero por el otro, no tenéis una fuente de calor que es especialmente problemático en estos animales que gustan de temperaturas bien frescas (no superiores a 20ºC).
A propósito de la temperatura, os aconsejamos que todos aquellos que viváis en regiones de veranos muy calurosos, desistáis en la compra de este tipo de animales, a menos que tengáis algún sótano fresco o similar.
El suelo lo deberéis mantener húmedo, pero no encharcado. Aunque es interesante tener un pequeño cuenco con agua dentro del terrario para que en caso de emergencia, la salamandra pueda pegarse un remojón, éste no debiera tener una profundidad superior a un dedo y debería ser de fácil acceso. Esto es muy importante, porque las salamandras son muy malas nadadoras y literalmente, se ahogan en un vaso de agua.
Alimentación
La alimentación de estos animales no es problemática. Se alimentan sin problemas de un gran número de presas vivas: insectos, lombrices, ocasionalmente alguna cría de ratón, etc... No es bueno que abuséis de presas excesivamente quitinosas o grasas tales como: tenebrios o larvas de polilla de la cera.
La frecuencia de alimentación puede ser cada tres días, aunque en los adultos, podéis hacerlo semanalmente. Lo importante más que una u otra frecuencia es la observación del estado general de los animales y a partir de aquí, adecuar la dieta a sus necesidades.
Podéis espolvorear ocasionalmente a las presas vivas con algún complejo vitamínico-mineral que garantice una dieta equilibrada.
Reproducción
Lo más complicado en la reproducción de estos animales, es disponer de algún recinto donde puedan darse las temperaturas realmente bajas que necesitan, tanto para la freza como para la necesaria hibernación, y que predisponga a los progenitores a la reproducción.
Para que os hagáis una idea de cómo va la cosa, se han observado salamandras topo caminando por la nieve dirigiéndose a los frezaderos en pleno invierno. Es más, al poco de realizarse las puestas, muchas veces llegan heladas que congelan la capa superficial del agua y nieva abundantemente en los hábitat de origen de estos animales.
La reproducción en cautividad no es difícil siempre y cuando podáis ofrecer al animal unas temperaturas muy bajas durante el invierno. El cuánto de bajas dependerá de la región de procedencia de las salamandras, así que sería bueno que os informarais cuando las compréis.
El cortejo es el típico de los urodelos terrestres. El macho golpea la zona de la cloaca de la hembra con su cabeza y si ésta huye, se coloca delante de ella para barrarle el paso. Si la hembra está receptiva, responderá dando también golpes sobre la cloaca del macho hasta que en un momento dado, fruto de la excitación, éste libera un paquete de espermatozoides que recibe el nombre de espermatóforo. Dicho espermatóforo entra con ayuda de los labios cloacales dentro de la cloaca de la hembra y fecunda internamente a los huevos.
Horas más tarde, un número de huevos variable entre 1000 y 3000 son puestos agrupados en racimos de entre 20 y 100 huevos sobre vegetación o ramitas acuáticas. Los huevos se mantienen agrupados y se adhieren a la vegetación, gracias a la capa gelatinosa que los acompaña.
La alimentación de las larvas que emergen de los huevos pasado un tiempo variable desde la puesta que depende de la temperatura, pueden alimentarse fácilmente a base de pequeños invertebrados. Conforme van creciendo, la cantidad de alimento y su tamaño debe ir aumentando progresivamente hasta que llega el momento de la metamorfosis.
Es realmente importante que estéis atentos a esta fase, dado que cuando son adultas recordad que son muy malas nadadoras. Nuestra recomendación es que cuando veáis que tienen un desarrollo considerable, las trasladéis a un acuario con abundante musgo y muy poca agua. De este modo, tendrán mucha humedad y aún estando en fase larvaria no habrá ningún problema, y por otro lado, cuando acaben de metamorfosearse, podrán "salir a tierra" fácilmente.
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