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La rana tomate. Dyscophus guinetti

Quien nos iba a decir que la Naturaleza nos brindaría un animal tan fascinante y a la vez curioso, como lo es la rana tomate. Es uno de esos animales que despierta fascinación en cualquiera que lo observe por primera vez, debido a su forma globosa e intensa coloración roja.

A continuación, os presentamos un artículo que pretende acercaros un poco más a estos bellísimos animales. Esperamos que tras leerlo, conozcáis un poco más acerca de su biología y os anime a mantenerlo en cautividad e intentar su reproducción que hasta el momento, como veremos más adelante, no se ha conseguido con el suficiente éxito.

¿Por qué rana tomate? Descripción.

Para saber a qué es debido el nombre vulgar que reciben estos animales, no tenéis más que observar algún individuo y rápidamente os daréis cuenta. Como os hemos dicho en la introducción, son ranas de cuerpo robusto, rechoncho tirando a globoso y que en la mayoría de los casos, presentan una intensa coloración roja. No decimos en todos los casos, puesto que existen variaciones cromáticas que nos llevan a la gama de colores entre el naranja y rojo.

Pese a ser anuros de cierta corpulencia, taxonómicamente se engloban dentro de la familia Microhylidae. La razón, como ya debéis suponer, no tiene nada que ver con el tamaño de los animales, sino a una serie de caracteres morfológicos/genéticos en los que no vamos a entrar.

El dimorfismo sexual dentro de las ranas tomate es bastante marcado. Las hembras son una tercera parte más grandes que los machos, poseen una cabeza más ancha y no se les aprecia saco gular. Por el contrario, los machos presentan todas estas características opuestas. Os recomendamos que cuando tengáis que sexar a dos ranas tomate, no os guiéis exclusivamente por el tamaño, dado que los ejemplares podrían ser juveniles y cometeríais un error.

El tamaño máximo de las hembras suele rondar los 10 cm.

Confusión con otras especies

La especie que encontraréis en los comercios siempre será, casi con toda seguridad, Dyscophus guineti. De todos modos, no es la única especie existente en el género, sino que faltan por presentaros a dos más: D. insularis y D. antongili.

La primera presenta una coloración mucho más apagada las otras dos especies y por otro lado, es infrecuente encontrarla en los comercios. Presenta un área de distribución muy reducida que se limita a la costa oeste de Madagascar.

Por otro lado, D.antongili fue muy abundante en otros tiempos, pero en la actualidad se encuentra en grave peligro de extinción. Ni que decir tiene, que está prohibida su comercialización.

Normativa legal

Dada la facilidad con que la que pueden confundirse: D. guineti y D. antongili a ojos de un neófito, nuestra recomendación es que para curaros en salud y eludir responsabilidades, exijáis siempre la factura en la compra de estos animales.

Aparte, tal como van las cosas, no sería extraño que en los próximos años se prohibiera la importación de D. guineti de su país de origen, dado que los datos que nos llegan no son muy esperanzadores. Así, que no está de más tener algún certificado que, en caso de necesidad, os permita demostrar cuando fueron adquiridos los animales.

Origen y hábitat

La rana tomate es oriunda del noreste de Madagascar. Pese a que la mayoría de hallazgos se realizan en las cercanías de los caminos, las ranas no están allí más que durante la época de reproducción, puesto que durante el resto del año, se encuentran escondidas entre la hojarasca y vegetación del suelo del interior del bosque.

Los animales permanecen enterrados en caso de precipitaciones escasas y únicamente salen, cuando hay una humedad ambiental alta en busca de comida. Esto suele suceder durante la noche o bien tras alguna precipitación. No son animales de zonas encharcadas, sino que tienen preferencia por los suelos simplemente húmedos.

Alojamiento

Estos anuros son unos anfibios muy resistentes en cautividad que raramente dan problemas a su cuidador.

Podéis utilizar para su mantenimiento un terrario de bosque. Mucha gente ve a estos animales como anfibios de climas tropicales, pero lo cierto es que tienen un rango de tolerancia térmica bastante amplio que va desde los 10ºC hasta los 35ºC según las fuentes bibliográficas consultadas. Nosotros, en este aspecto, os podemos decir que hemos comprobado su tolerancia hasta 15ºC y 32ºC que es la variación que presenta el terrario donde las tenemos a lo largo del año.

Visto esto, os podemos aconsejar su mantenimiento en un terrario de bosque a temperatura ambiente dentro de cualquier casa sin problemas. De todos modos, todos aquellos que quieran instalar a los animales en un terrario tipo selva tropical, no existe inconveniente alguno. Ahora bien, debéis tener en cuenta que se trata de animales de costumbres terrestres, así que tiene más importancia la longitud y anchura del terrario que la altura.

No son buenas nadadoras, por tanto evitad colocar recipientes de agua demasiado profundos, ya que podríais llevaros algún disgusto. Lo importante es tener siempre un cuenco de fácil acceso donde el animal pueda refrescarse en caso de necesidad y nada más.

Sobre aspectos decorativos y de sustrato, el artículo del “terrario de bosque” ya ilustra y explica un poco todo el montaje. Sobre el sustrato, es muy importante que evitéis materiales como la corteza de pino o la grava que pudieran ser ingeridos fácilmente por el animal cuando se alimenta y le causaran una obstrucción intestinal.

Alimentación

Son unas ranas de apetito voraz y que suelen capturar su alimento por la técnica del acecho, aunque en caso de necesidad, salen a su caza especialmente si están hambrientas.

Se alimentan de multitud de invertebrados: insectos, lombrices, limacos, etc... todo aquello que se mueva y les entre por la boca, será devorado. Si tenéis alguna hembra de cierto tamaño, podéis darle ocasionalmente alguna cría de ratón (“pinkie”) como complemento a su dieta.

Como ya debéis haber oído muchas veces, cuanto más variada sea la dieta de vuestro animal, éste más saludable estará. Por tanto, ya sabéis lo que tenéis que hacer y en caso de no disponer del surtido de presas adecuado, siempre tenéis la opción de espolvorear el alimento suministrado con algún complejo vitamínico-mineral.

Reproducción

Poca cosa os podemos decir de la reproducción de estos animales y no es porque no queramos, sino porque la información existente sobre el tema en los recursos bibliográficos e informáticos es más bien escasa.

Si hablamos de reproducción natural, las escasas veces en las que se ha conseguido ha sido con animales salvajes, pero en el momento en que se intenta a partir de los animales nacidos en cautividad el barco empieza a hacer aguas. Por tanto, faltan conocer aspectos de su biología reproductiva que nos permitan su cría en cautividad durante varias generaciones que es lo interesante.

En Estados Unidos están trabajando en la materia, incluso con D. antongili cuyo futuro se ve más amenazado. Esperemos que los éxitos obtenidos hasta ahora, permitan el perfeccionamiento de la técnica y logren salvar a estos simpáticos animales condenados a la extinción.

 

Alberto Maceda & Irene González | www.alaquairum.com | www.alaquairum.net

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