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¿Dónde acumulan las reservas energéticas?

Los anfibios no iban a ser la excepción y tampoco se salvan de los cuerpos michelín. Los depósitos grasos son la principal reserva energética de estos animales igual que pasa con el resto de vertebrados.

La finalidad de esta reserva energética es servir de alimento al animal durante el periodo de hibernación, pero se dan casos curiosos como anuros que tras el periodo de hibernación emergen igual de gordos que lo iniciaron...¿cómo se explica esto? Son varios los autores que postulan teorías al respecto como Seymour, Larsen y Jorgensen, pero no creemos que sea necesario entrar en ellas, pero todo aquel que esté interesado, sepa que estos autores han realizado experimentos sobre el tema.

¿Cuáles son los otros beneficios de la alimentación?

Todos sabéis que la alimentación es necesaria para suministrar energía y que los animales puedan mantener sus funciones biológicas, pero lo cierto es que algunos anuros han sacado un beneficio adicional a esto de alimentarse, aprovechando las toxinas que presentan las presas de las cuales se alimentan. Éste es el caso de los dendrobátidos o ranas flecha venenosas, unas ranas muy populares en la actualidad, dadas sus llamativas coloraciones.

Antes de nada, debemos decir que las ranas flecha criadas en cautividad no suponen peligro alguno para su cuidador (bueno, el peligro típico de cualquier anfibio, pero nada más allá). De todos modos, debido a que no siempre puede estarse seguro de la procedencia de los animales ni de nuestras reacciones alérgicas, nuestro consejo es que toméis siempre las precauciones adecuadas como debiera hacerse con cualquier anfibio en general.

¿Por qué no son venenosas las ranas flechas criadas en cautividad? La respuesta es fácil, simplemente, porque no ingieren el mismo tipo de presas que capturan en libertad.

Los primeros estudios realizados al respecto partían de la hipótesis que el veneno fuera un producto del metabolismo de estos animales como se había visto que ocurría en las plantas, pero esta hipótesis de trabajo poco a poco fue perdiendo fuerza.

Se ha hablado mucho sobre cuáles son los organismos que aportarían el veneno a estas ranas y si bien, hubo un “boom” de hipótesis que todas apuntaban a que la causa estaría en hormigas, lo cierto es que no todo se centra en estos artrópodos y mucho menos, debéis pensar que todas las hormigas producen este efecto en las ranas flecha. Os lo decimos, porque tuvimos ocasión de un día hablar con un aficionado a estos animales que nos preguntaba si suministrándole hormigas de las que rondan por las tierras de España se conseguiría que las ranas volvieran a ser venenosas.

Se ha realizado un exhaustivo estudio al respecto, por parte de la Universidad Internacional de Florida (Estados Unidos), que habla del papel de las hormigas en el veneno de las ranas flecha y aquí os dejamos un extracto de la publicación:

“A remarkable diversity of bioactive lipophilic alkaloids is present in the skin of poison frogs and toads worldwide. Originally discovered in neotropical dendrobatid frogs, these alkaloids are now known from mantellid frogs of Madagascar, certain myobatrachid frogs of Australia, and certain bufonid toads of South America. Presumably serving as a passive chemical defense, these alkaloids appear to be sequestered from a variety of alkaloid-containing arthropods. The pumiliotoxins represent a major, widespread, group of alkaloids that are found in virtually all anurans that are chemically defended by the presence of lipophilic alkaloids. Identifying an arthropod source for these alkaloids has been a considerable challenge for chemical ecologists. However, an extensive collection of neotropical forest arthropods has now revealed a putative arthropod source of the pumiliotoxins. Here we report on the presence of pumiliotoxins in formicine ants of the genera Brachymyrmex and Paratrechina, as well as the presence of these ants in the stomach contents of the microsympatric pumiliotoxin-containing dendrobatid frog, Dendrobates pumilio. These pumiliotoxins are major alkaloids in D. pumilio, and Brachymyrmex and Paratrechina ants now represent the only known dietary sources of these toxic alkaloids. These findings further support the significance of ant-specialization and alkaloid sequestration in the evolution of bright warning coloration in poison frogs and toads.”

Extraído de: http://www.pubmedcentral.nih.gov/articlerender.fcgi?artid=419554

El estudio se realizó sobre Dendrobates pumilo, y pone de manifiesto la elevada concentración de pumilotoxinas encontrada en las hormigas de los géneros Brachymyrmex y Paratrechina, pero lo curioso del asunto si os leéis el artículo al completo, es que no todas las hormigas de estos géneros presentaban dichas toxinas, sino que dependía de dónde y cuando fueran capturadas. Como dice el artículo, al menos en esta especie, se ha detectado una elevada especificidad alimenticia demostrada por la gran cantidad de restos de estas hormigas hallados en el estómago de estas ranas, y que por tanto, el origen de su veneno, lo encontraríamos en las hormigas de las cuales se alimentan que a su vez lo obtienen de las plantas.

No todo iban a ser hormigas, y estudios realizados por Daly et. al (1994) demuestran que el origen del veneno en Dendrobates auratus es debido a la precocinelina y pirrolicidina que ingieren con los pequeños milpiés y escarabajos de los cuales se alimentan.

Queda claro, por tanto, que no todas las ranas flecha se alimentan de un mismo tipo de presa, y es lógico, puesto que sino se crearía una elevada competencia intraespecífica por el alimento que impediría que varias especies pudieran convivir en un mismo hábitat como se os explicará en el apartado que viene a continuación.

La manera como las plantas intervienen en este fenómeno es bien simple. Los alcaloides son producidos por las plantas de las cuales se alimentan los artrópodos de los cuales a su vez se alimentan las ranas. De manera que por simple bioacumulación, dicho “veneno” es retenido en el cuerpo de estos llamativos anuros, dando lugar a su popular toxicidad.

Hemos hablado de pequeños mirápodos y coleópteros, de un tipo de hormigas, pero seguramente se puede generalizar este hecho, a otros muchos pequeños artrópodos que encuentren estas ranas en sus hábitat de origen. Todo dependerá de la especie de rana ante la cual nos encontremos, que tome mayor o menor importancia la ingestión de un tipo de presa u otra, pero la moraleja es que sin las plantas que produzcan inicialmente dichos alcaloides, las invertebrados no los podrían acumular y por tanto, las ranas tampoco los podrían retener cuando se alimentaran de éstos.

¿Existe competencia intra e interespecífica por el alimento?

Es raro que se dé competencia interespecífica, dado que, generalmente, los animales que ocupan un mismo nicho ecológico y compiten por los mismos recursos tienden a disgregarse. Nos referimos a que especies diferentes que necesiten un mismo tipo de alimento, no vivirán en el mismo microhábitat, sino que las encontraremos en localidades diferentes.

No sucede lo mismo con la competencia intraespecífica, es decir, entre individuos de la misma especie dado que puede darse el caso de convivencia de adultos con juveniles en una misma zona. Aunque los adultos suelen depredar sobre presas más grandes que los juveniles, lo cierto es que en caso de necesidad tampoco ignoran a las de tamaños más pequeños, de modo que en cierto modo, están disminuyendo los recursos alimentarios de su prole.

El problema no sólo afecta a los juveniles, sino que entre los mismos adultos existe competencia por el alimento. Aquél que consiga alimentarse más crecerá más, será más fuerte y por tanto, tendrá más posibilidades de reproducirse. Esto ya nos lo explicaba Darwin en sus postulados a favor de la Selección Natural.

Siempre se ha dicho, que las especies pequeñas se alimentan de presas de relativo pequeño tamaño y que las grandes lo hacían de las más grandes dentro de un mismo hábitat, sin embargo, un estudio realizado por Lynch (1985) en salamandras pletodóntidas (Aneides flavipunctatus, Aneides lugurbis, Batrachoseps attenuatus y Ensatina eschscholtzii) revela que no siempre las especies más grandes eligen las presas más grandes que encuentran.

Resultados parecidos obtuvo Christian (1982) realizando estudios sobre Pseudacris triseriata). Las ranas grandes habían consumido una media de presas grandes alta, pero también había un fuerte impacto sobre las presas de pequeño tamaño que curiosamente seguía aumentando en los ejemplares adultos, cuando lo lógico, sería pensar que a partir de una cierta talla se cesara en su captura, porque energéticamente no le saldría rentable al depredador.

Como habéis podido comprobar, la naturaleza no es homogénea ni siempre elige aquel camino que a los humanos nos parece más lógico, ella sabrá por qué lo hace que es más lista que nosotros.

¿Cómo alimentar correctamente los anfibios en cautividad?

Este apartado es uno de los más importantes para nosotros, dado que es la clave para el mantenimiento con éxito de una especie en cautividad, el poder suministrarle una dieta variada y equilibrada.

Afortunadamente, cada día son más los comercios del ramo que ofrecen un surtido variado de presas vivas y hacen que el herpetólogo aficionado, pueda variar el menú de sus animales sin excesivas complicaciones. De todos modos, no siempre resulta fácil encontrar presas del tamaño adecuado en los comercios o simplemente no os salga económicamente rentable. Por ello, tenéis a vuestra disposición un serial de artículos de cría en la sección de alimento vivo, que esperamos os sean de ayuda en caso de necesidad.

No caigáis en la tentación fácil de la dieta monótona, nos referimos a que los grillos, o en el peor de los casos los tenebrios, suelen ser los dos tipos de presas que con más frecuencia encontráis en los comercios y los más baratos. En la Naturaleza, los anfibios no se alimentan exclusivamente de un tipo de presa (salvo especializaciones muy contadas), así que nuestra obligación como aficionados, es suministrales una dieta variada también en cautividad, puesto que de ello dependerá su buen estado de salud y capacidad reproductora.

De todos modos, la industria herpetológica pone a disposición del aficionado complejos vitamínico-minerales que facilitan el trabajo al aficionado. Aún no suministrando el surtido de presas que se debiera, podéis garantizar que los animales reciban todas las vitaminas y minerales que necesitan, espolvoreando las presas que suministráis a vuestros animales con ellos.

Las vitaminas son macromoléculas, en su mayoría de origen vegetal, que no pueden ser sintetizadas por los animales y dependen, en exclusiva, de las que ingieren con su dieta. La deficiencia de éstas se conoce con el nombre de avitaminosis y aquí tenéis algunos ejemplos:

  • Vitamina A. Su carencia ocasiona alteraciones oculares y de crecimiento en los anfibios.
  • Vitamina B1. Su carencia ocasiona trastornos digestivos.
  • Vitamina B2. Su carencia ocasiona trastornos dérmicos.
  • Vitamina C. Su carencia debilita las defensas y parece estar implicada enatrofias musculares también.
  • Vitamina D. Su carencia provoca problemas óseos (fijación de minerales en los huesos vía calcitonina), pero su exceso se ha relacionado con la osteoporosis de las ranas.
  • Vitamina E. Su carencia provoca esterilidad. Se observa una aceleración del crecimiento notable de los renacuajos a los que se les suministra un suplemento de dicha vitamina.

Aunque podéis salvar la situación de dietas monótonas con los complementos, a nadie le gusta comer bocadillos a todas horas aunque lleven un condimento diferente cada vez. Así, que siempre que podáis, intentad variar la dieta de vuestros animales, ya que haréis su estancia en cautividad “más amena”.

A los afortunados que puedan suministrar una dieta variada, tampoco les desaconsejaríamos que ocasionalmente espolvorearan los alimentos con vitaminas y minerales para suplir posibles carencias de las que nunca se está a salvo del todo.

En la actualidad, se están poniendo de moda las ranas flecha sudamericanas, así que merecen un comentario especial. Siempre se asocia la cría de dendrobátidos, o generalizando cualquier rana de pequeño tamaño, al suministro a mansalva de drosophila (mosca de la fruta). Esto es correcto, pero es cierto, que si suministramos de forma exclusiva estas moscas, sin ningún tipo de complemento vitamínico, a la larga podemos tener algún tipo de carencia. Podéis espolvorear las moscas, pero lo más cómodo, y es lo que hacen los que se dedican en exclusiva a la cría de estos animales, es colocar sobre la espalda de los animales el complejo vitamínico mineral aprovechando la “permeabilidad” del tegumento que tienen todos los anfibios en general.

Continuando con el tema de la dieta variada, aunque es cierto que puede ser una práctica de riesgo debido a que difícilmente encontramos zonas no contaminadas (libres de pesticidas y demás) alrededor de nuestros hogares, podéis aprovechar un día de salida al campo y recolectar vuestro alimento vivo con ayuda de un cazamariposas mismo. Pasando el aparejo por un campo de hierba alta, os podéis hacer con un buen número de artrópodos que será un auténtico manjar para vuestros anfibios.

Es importante suministrar sólo aquellos grupos que sepamos que no suponen ningún peligro para nuestros animales tales como los populares saltamontes, pero dejando nuevamente en libertad chinches y demás artrópodos con toxinas.

Aunque esta fue una práctica muy popular por los herpetólogos de antaño, lo cierto es que estos artrópodos traídos de la Naturaleza pueden ser portadores de enfermedades, y como os hemos dicho antes, pueden haber estado rociados por algún pesticida. De modo que la última decisión la dejamos en vuestras manos.

Para finalizar este apartado, os colocamos una pequeña tabla donde se dan unasorientaciones sobre el tipo de presas que deberían suministrarse a los grandes grupos de anfibios, acorde con sus hábitos de vida.

GRUPO

ALIMENTACIÓN

Anfibios acuáticos tales como: Xenopus, Pipa, Hymenochirus, tritones en fase acuática, Ambystoma mexicanum, etc...

Las presas pueden suministrarse muertas (si se quiere): larvas de dípteros (larva roja y negra de mosquito), lombrices de tierra, trocitos de pescado o gamba, larvas de efemerópteros, pequeños peces, etc...

En el caso de las ranas acuáticas o el ajolote, se pueden intentar acostumbrarlas a piensos granulados. De todas formas, se desaconseja que formen parte exclusiva de su dieta.

Tritones en fase terrestre o salamandras de pequeño tamaño tales como: Cynops orientalis, Taricha torosa, Nothophtalmus viridescens, etc...

Las presas deberán estar en movimiento (vivas o movidas con pinzas). Se suministrarán: lombrices de tierra, grillos pequeños, larvas de polilla de la cera, pequeños limacos, etc...

Para las presas de rápidos movimientos, pueden “atontarse” colocándolas unos minutos en la nevera antes de su suministro.

Salamandras de tamaño mediano-grande tales como: Ambystoma, Salamandra, etc...

Las presas deberán estar vivas, aunque con un poco de paciencia podéis movérselas delante de la cabeza y que las capturen.

Se suministrarán: lombrices de tierra, ocasionalmente alguna cría de ratón, grillos adultos-medianos, ocasionalmente tenebrios, saltamontes, limacos, etc...

Anuros de pequeño tamaño tales como: Dendrobates, Hyperolius, Bufo debilis, Scaphiophryne, etc...

Se suministrarán presas vivas de pequeño tamaño: microgrillos, áfidos (pulgones), mosca de la fruta, etc...

Os recomendamos tener cultivos de drosophila siempre a punto para que nunca os falte alimento vivo, dado que es bueno que estos animales se alimenten con frecuencia casi diaria especialmente dendrobates y hyperolius.

Anuros terrestres de mediano tamaño tales como: Bufo garmani, Ceratobatrachus, Bombina, etc...

Se suministrarán presas vivas de mediano tamaño: grillos, saltamontes, moscas comunes, ocasionalmente larvas de tenebrio, lombrices de tierra, polillas de la cera, mariposas, etc...

Anuros terrestres de tamaño grande tales como: Lepidobatrachus, Pyxicephalus, Ceratophrys, etc...

Se suministrarán presas vivas o muertas y movidas con pinzas: ratones del tamaño apropiado, grillos grandes, lombrices de tierra, pequeños peces, ocasionalmente zoophobas y tenebrios, etc...

Anuros arborícolas tales como: Hyla, Racophorus, Kassina senegalensis, etc...

Se suministrarán presas vivas: mariposas, moscas comunes, saltamontes, grillos, orugas desnudas, polillas de la cera, etc...

Esta es una tabla como os hemos dicho orientativa, pero que reúne lo básico de la alimentación de los diferentes grupos. Si os habéis fijado, no hemos colocado hormigas ni otros artrópodos capaces de defenderse por sí mismos, dado que forman parte de la dieta de animales especialistas y es mejor evitarlos, incluso cuando se trata de las famosas ranas flecha, dado que ni todas se alimentan básicamente de hormigas como hemos visto, ni en España tenemos las hormigas de las cuales, las que lo hacen, se alimentan en sus países de origen.

Sobre la frecuencia de alimentación, dependerá un poco del grupo de anfibios. Generalmente, todos los anfibios tendrán suficiente con una ración copiosa una o dos veces a la semana, especialmente las especies de gran tamaño, pero cuando se trata de animales más pequeños, lo recomendable es aumentar la frecuencia (cada dos días o diaria).

Con esto damos por finalizado el apartado dedicado a la alimentación en cautividad de los anfibios, no sin antes advertiros de la importancia que tiene informarse, previa a la adquisición de vuestro animal, de cuáles son los requerimientos alimentarios que tiene. No sólo debéis hacer caso de la información brindada por vuestro vendedor (generalmente suele ser escasa por las prisas o el desconocimiento), sino que os recomendamos que consultéis bibliografía, acudáis a algún herpetólogo amigo o bien consultéis información de calidad vía internet.

 

Bibliografía

-DAUNER, Enrique. El terrario. Editorial De Vecchi. 1993.

-MARA, P. W. “Breeding and keeping Frogs and Toads”. TFH Publications.

-MATZ, Gilbert & VANDERHAEGE, Maurice. Guía del terrario. Omega. 1994.

-STEBBINS, Robert C. & COHEN, Nathan W. “A natural history of amphibians”. Princeton University Press.

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