Falsa enfermedad del neón
Agente patógeno:
Bacterias principalmente de los géneros Pseudomonas y Aeromonas
Sintomatología:
Los peces presentan una decoloración general, del mismo modo que pasa con la enfermedad del neón, se interrumpe la línea luminiscente en el caso que los peces afectados sean neones, cardenales u otros tetras luminiscentes.
La decoloración puede ir acompañada de aletas deshilachadas, exceso de mucosidad, etc... y no se descarta la aparición de infecciones secundarias cuando la enfermedad está avanzada que agravan más la situación.
Se confunde fácilmente con una pleistoforosis, por ello os recomendamos encarecidamente que os leáis la ficha en la que hablamos sobre la enfermedad del neón para hacer un diagnóstico adecuado.
Características de la enfermedad:
La enfermedad generalmente se manifiesta bajo la piel dando lugar a la aparición de unas zonas con un color blanco lechoso pálido muy característico que es lo que hace confundir fácilmente al aficionado con la enfermedad del neón.
Algunos autores defienden la teoría que la enfermedad del neón afecta mayoritariamente a los tetra neón (Paracheirodon innesi) mientras que la falsa enfermedad del neón puede afectar tanto a éste como al cardenal (Cheirodon axelrodi).
Nosotros seríamos partidarios de olvidarnos de este tipo de teorías y centrarnos en las infecciones bacterianas como la causa mayoritaria de aparición de estos síntomas. Todo esto sin olvidar la realización de alguna preparación microscópica u observación directa de la musculatura de algún pez afectado muerto o previamente sacrificado para descartar el posible caso de pleistoforosis.
Los cardenales y tetra neón suelen verse afectados por esta enfermedad cuando llegan a los comercios procedentes de los criaderos. De ahí, que la mayoría de comerciantes realicen tratamientos preventivo-curativos para evitar la muerte masiva de este tipo de peces.
Aunque no está catalogada de “incurable” como pasa en el otro caso, la falsa enfermedad del neón de desencadenarse lo hace con mucha virulencia y podemos empezar a tener bajas al día siguiente de manifestarse los primeros síntomas. Es por ello, que resulta de vital importancia aplicar un tratamiento lo antes posible.
Tratamiento:
Dado que estamos ante una infección bacteriana, los tratamientos más adecuados son los basados en antibióticos (terramicina por ejemplo).
Os recomendamos que no utilicéis antibióticos comunes como la penicilina u otros similares, puesto que al ser empleados dado su escaso precio en los criaderos, es muy usual que tengamos cepas de bacterias patógenas resistentes a ellos y el tratamiento puede ser un auténtico fracaso.
Si preferís productos comerciales son ideales los preparados basados en sulfamidas o incluso nitrofuranos. Los mejores resultados se obtienen con Bactocure especialmente cuando la enfermedad está en sus primeros estadios.
Las dosis de aplicación y las características de los diferentes tratamientos que aquí os hemos propuesto, lo podéis encontrar en la sección de tratamientos ( Productos comerciales / Alternativas a los productos comerciales ).