Escuerzos. Ranas con apetito insaciable
Son muchos los mitos que han divulgado los nativos acerca de estas ranas y también son muchos los aficionados que año tras año deciden dar sus primeros pasos en la herpetología adquiriendo algún ejemplar de este género. Por esto y porque creemos que son unas ranas encantadoras, fáciles de cuidar y que cautivan incluso a los aficionados más veteranos, les hemos dedicado el presente artículo que esperemos os sirva para conocer mucho mejor a estos maravillosos animales.
¿Qué es un escuerzo?
Los escuerzos o ranas cornudas pertenecen al género Ceratophrys del cual se conocen cinco especies: C. ornata, C. cranwelli, C. cornuta, C. aurita y C. calcarata. De todas ellas, sólo las tres primeras pueden verse con relativa frecuencia en los comercios especializados.
Pese a esto, el número de especies pertenecientes a este género varían constantemente (¡se ha hablado hasta de 10 especies!) porque los taxónomos no consiguen ponerse de acuerdo. La taxonomía no es nuestro objetivo principal, así que le damos una importancia menor y nos basaremos en la realización de este artículo en la que está aceptada por la mayoría de herpetólogos.
Las ranas cornudas pertenecen a la familia Leptodactylidae que comparten con otros anuros de voracidad y corpulencia similares, lo que les ha llevado a ganarse el sobrenombre de: “bocas andantes”, “bocas brincantes”, “ranas pac-man”, etc... por parte de algunos aficionados.
En la imagen, os presentamos a la rana cornuda del Surinam (Ceratophrys cornuta) en la que nos basaremos para hacer una descripción general del grupo.
Son ranas grandes de cuerpo robusto y extremidades cortas. Presentan una boca enorme con unas potentes mandíbulas que utilizan para sujetar sus presas junto con una especie de estructuras córneas situadas en la mandíbula inferior que utilizan a modo de “arpones” para evitar que las presas escurridizas puedan escapar. Aparte, pueden observarse pequeños dientecillos en el borde de ambas mandíbulas.
Destacan sobre su cabeza, dos ojos de tamaño medio encima de los cuales encontramos unas prominencias o cuernos que dan el nombre al género. Como veremos cuando hagamos una descripción más exhaustiva de las especies, Ceratophrys cornuta es quien los tiene más grandes de todas.
La coloración es variable tanto a nivel de individuo como a nivel de especie. Actualmente, se están logrando con éxito la cría en cautividad de algunas de estas especies, lo que hace que aparezcan en el mercado animales con coloraciones que nada tienen que ver con la coloración salvaje. De ello, hablaremos con detalle un poco más tarde.
Un poco de historia
No fue hasta el año 1985 que las primeras ranas cornudas no empezaron a comercializarse y el primer país que lo hizo fue Estados Unidos como no podía ser de otra manera. Bajo el nombre de “Pac-man frogs” haciendo referencia al juego del come-cocos, fueron muchos los interesados por estos animales tan curiosos y como no era de extrañar, se dispararó su venta.
La primera especie en ser comercializada fue la rana cornuda Argentina (Ceratophrys ornata). Por aquel entonces, aún no se había iniciado ningún programa de cría en cautividad y todos los ejemplares comercializados eran salvajes.
Poco a poco con el paso de los años, fueron dándose a conocer más especies. La segunda en entrar a la palestra fue Ceratophrys cranwelli que por cierto, es actualmente la que con más frecuencia puede encontrarse en los comercios y la que más interés despierta entre los aficionados. La razón es que como resultado de los programas de cría en cautividad, se han obtenido ejemplares de coloraciones espectaculares.
Actualmente, podemos decir que los aficionados a estos animales no deberían tener excesivos problemas para encontrar ninguna de las tres especies que hemos dicho antes que estaban comercializadas. Nosotros hace tiempo que no vemos ningún ejemplar de C. ornata, pero en cambio, tuvimos la ocasión de ver un hermoso ejemplar de C. cornuta las navidades pasadas (2003). Así que como dice el dicho “quien busca encuentra” y estamos seguros que si no desesperáis en el intento, acabaréis encontrando animales realmente espectaculares.
Mitos y leyendas
Los nativos de las regiones de latinoamérica donde habitan estos animales cuentan historias realmente sorprendentes sobre estas ranas que lejos de ser verdad, no sirven más que para despertar el morbo de los occidentales por los “animales peligrosos” y a los jóvenes de la zona como advertencia para que sean precavidos cuando caminan por zonas encharcadas.
Dicen que las ranas cornudas se agarran a la boca del ganado cuando están pastando y que la fuerza de sus mandíbulas es tal que el animal afectado es incapaz de alimentarse porque la rana no lo suelta y la vaca o caballo muere de inanición.
Si no os ha parecido de cuento esta historia, aún hay más. Algunos afirman que si te muerde una rana cornuda, estás condenado a una muerte segura por el potente veneno que presentan. No menos surrealista, es que dicen que si un escuerzo te muerde un dedo, la única manera que tienes de liberarte de la rana es amputándotelo... ¿Qué os parece? ¿Se pueden decir más barbaridades?
Discutiremos de una manera bastante más realista en un apartado posterior, cuáles son los peligros que conlleva la manipulación de estos animales.
Descripción de las especies
A continuación os hacemos una descripción de las cinco especies que la mayoría de herpetólogos opinan que existen.
Ceratophrys ornata
La rana cornuda argentina suele presentar una coloración verde dominante aunque matizada con tonalidades marronosas estilo color tierra. Puede darse el caso que ambas coloraciones se entremezclen y den variantes a la regla general. Esto hizo pensar en su día que otras especies del género pudieran ser variantes de ésta, pero esta hipótesis se descarta actualmente.
Cabe decir que algunas de las hembras de esta especie pueden considerarse como los ejemplares más grandes del género. Su tamaño puede llegar a ser el de un plato de cocina de tamaño normal y ni que decir cabe que con su enorme boca, es un bicho impresionante que no nos extraña que haga las delicias de los aficionados.
Los machos presentan la garganta de color oscuro y son la mitad más pequeños que las hembras aproximadamente.
Ceratophrys cranwelli
Durante algunos años se creyó que esta especie era una variante cromática de la anterior aunque ahora se descarta esa posibilidad y se cree que forma una especie independiente.
Las variantes cromáticas existentes en C. cranwelli son resultado de los programas de cría en cautividad. No es difícil encontrar en los comercios del ramo ranas cornudas: albinas o verdes y su precio varía en función de la coloración que presentan. Así pues, las ranas albinas son las más caras seguidas de las de tonalidades verdosas y finalmente, tenemos a las marrones cuyo precio es el más asequible.
La variedad salvaje es la de coloración marrón y como suele suceder con los animales de tonalidades oscuras, no resulta tan atractiva para los aficionados como sus congéneres.
Ceratophrys cornuta
La rana cornuda del Surinam podemos decir que es una rana de tamaño medio en comparación con el resto de representantes del género.
Como dijimos en el apartado de generalidades, es de todas las ranas pac-man, la que presenta unos “cuernos” más grandes y de ahí, que se denomine cornuta de epíteto específico.
Contrariamente a las anteriores que se nutren de insectos y pequeños mamíferos sin problemas, C. cornuta prefiere a otros anfibios como presas y esto plantea un serio problema en su mantenimiento en cautividad.
Se dice que los ejemplares criados en cautividad (pocos todavía en esta especie) aceptan de buen grado crías de ratón como alimento, pero uno de nosotros tuvo una mala experiencia. Dado que nos aseguraron que el animal provenía de la cría en cautividad, decidimos adquirir uno, pero... ¿cual fue la sorpresa? Sistemáticamente rehusaba el alimento. Si dejabas las crías de ratón vivas delante de su boca ni se inmutaba y la única vez que conseguimos que comiera algo, fue cogiendo una cría de ratón muerta con unas pinzas y dándole pequeños golpes a su boca. Estas ranas cuando se enfadan se lanzan sobre quién los acosa con su boca bien abierta y cuerpo hinchado e incluso pueden emitir algún sonido. El resultado fue que la rana cogió la cría de ratón y la devoró.
Parece que el problema estaba resuelto, pero nunca más volvió a comer nada ni aplicando esta técnica de engaño. Nosotros no teníamos anfibios que ofrecerle y seguimos intentando la técnica que nos había funcionado reiteradas veces, pero no hubo manera.
Un desafortunado accidente demostró la teoría de los libros. El terrario de la rana cornuda estaba situado justo debajo de un terrario donde había una hembra de Phrynomerus bifasciatus. Ésta, aprovechando una rendija que había quedado al quedar mal cerrada una de las puertas correderas, decidió salir de su terrario con tan mala fortuna que cayó donde la rana cornuda.
Sabemos que fue a parar allí por el rastro de tierra que dejó y porque al abrir la rana cornuda, encontramos restos de ella en su interior. Sí, como habéis podido leer tuvimos que hacer una autopsia porque la rana cornuda murió envenenada por las toxinas de la Phrynomerus.
Así que como dicen los libros y dejaos de historias de reproducción en cautividad, estas ranas prefieren a otros anfibios como alimento. Desgraciadamente, la rana que tuvo uno de nosotros desconocía que la rana que se iba a comer era “venenosa” o que simplemente, tenía tanta hambre que decidió tirarse a probar suerte.
Por tanto, salvo que dispongáis de un suministro de anfibios regular como las ranas verdes que se utilizan para el consumo humano, os desaconsejamos totalmente la compra de esta especie. No capturéis anfibios autóctonos para dar de comer a vuestra rana, las poblaciones de anfibios son cada día más escasas y no por el capricho de tener una rana de estas características, debemos diezmarlas más de lo que están.
Ceratophrys aurita
Oriunda de Brasil, está considerada la rana cornuda más grande que existe aunque algunas hembras de C. ornata puedan llegar casi a tener el tamaño de una C. aurita adulta. Su tamaño adulto es como un plato grande de cocina, pero desgraciadamente resulta muy difícil verla tanto en comercios como en exposiciones de anfibios.
Nosotros nunca hemos conseguido ver ningún ejemplar de esta especie hasta el momento.
Ceratophrys calcarata
En contraposición con la especie anterior, estamos ante la considerada rana cornuda más pequeña que existe. Es oriunda de Colombia y las hembras superan escasamente los 7.5 cm de longitud.
No la hemos encontrado comercializada nunca, cabe decir que en comparación con las otras especies del género, ésta es la más desfavorecida tanto en coloración como en “cornamenta” y por ello, son pocas las personas interesadas en importarla.
Tiene el mismo problema que la rana cornuda del Surinam. Los que han tenido la oportunidad de tenerla en cautividad, dicen que rehusa sistemáticamente alimentarse de otras presas que no sean anfibios. Estas personas incluso han llegado a reproducirlas, pero tanto los padres como la progenie de lo único que habían conseguido que se alimentaran, era de otras ranas.
Así que como en el caso de C. cornuta, os recomendamos que de tener la oportunidad, no adquiráis un animal con una dieta tan específica porque tarde o temprano es un problema.
Alojamiento
Las ranas cornudas son muy estáticas y pueden pasarse horas enterradas en el mismo lugar del terrario e incluso días hasta que deciden cambiar de lugar. De hecho, sólo se mueven para alimentarse pero no van a la caza de la presa sino que esperan pasivamente a que ésta pase por delante de su cabeza para avalanzarse sobre ella y devorarla. En este sentido, son muy comodonas.
Por eso, dadas sus costumbres no necesitan un terrario muy espacioso y nos bastará un recipiente en el que el animal quepa cuando es adulto y que si decide moverse pueda cambiar dos o tres veces de posición sin repetir lugar.
No sirve de nada destinar un acuario de 120 litros a una rana pac-man si la mayor parte de su superficie va a estar desaprovechada dada la poca actividad del animal que lo habita, así que en este aspecto podéis estar tranquilos. Ahora bien, tampoco pretendáis embutir al animal en acuarios hiperreducidos, tan sólo se trata de aplicar un poco el sentido común.
El mantenimiento debe ser individual, es decir, debe haber una única rana por terrario. Las razones es que pueden ser sumamente agresivas entre ellas mismas y podrían haber problemas de rivalidades e incluso si una fuera de menor tamaño que la otra, acabaría formando parte de la dieta de su compañera de habitáculo.
Nosotros preferimos mantener a las ranas cornudas en un acuario con un fondo desnudo sin piedras, arena ni ningún otro tipo de sustrato más que únicamente uno o dos dedos de agua dependiendo del tamaño del animal. Se trata que el animal pueda estar apoyado con sus cuatro extremidades sobre el cristal y que se le vea en una postura cómoda sin realizar esfuerzos para sacar la cabeza fuera del agua.
La razón que nosotros hayamos optado por este tipo de mantenimiento es que es súmamente fácil mantener el habitáculo limpio y tan pronto como el agua se ensucia, el acuario es lavado a conciencia y colocada agua nueva. De este modo, se evitan infecciones e irritaciones de la piel que dada la gran cantidad de excrementos y orina que producen, es muy fácil que en un terrario con un sustrato típico por un despiste en la renovación de éste, tengamos algún problema de enfermedades. En cambio, si vemos el agua sucia, seguro que se la renovamos.
El agua deberá ser embotellada o de grifo previa adición de un acondicionador de agua, pero nunca destilada. Respecto al agua de grifo, os debemos confesar que nosotros siempre la hemos utilizado sin ningún acondicionador de agua. La concentración de cloro que hay en la traída de nuestra ciudad no es muy elevada y nos sirve como desinfectante. Aparte, pasadas 24h el cloro se ha evaporado.
De todos modos, si desconocéis la concentración de cloro de vuestra agua de grifo o si tenéis unas cañerías viejas que liberen metales pesados, por precaución os recomendamos que sigáis nuestro primer consejo.
Por si el animal en algún momento quiere poner sus patas en un lugar seco, podéis colocar en su acuario alguna piedra tipo pizarra tumbada. Nosotros a los nuestros se las hemos puesto, pero no les hacen ni caso o al menos eso han hecho hasta el momento.
Aparte estos animales son muy glotones y cuando se avalanzan sobre su presa pueden ingerir gran cantidad de sustrato. Si decidís colocar algún tipo de suelo, os recomendamos que sea la fibra de coco. Es muy fina, totalmente orgánica y no lleva ningún componente químico. De manera que si vuestro animal la ingiriera por error, no habría ningún problema y saldría con las heces.
Olvidaros, sobretodo, de fondos a base de arena de acuario, pequeñas piedras, esponjas, papel de periódico, etc... son sumamente latosos de limpiar y en algunos casos, hasta peligrosos para el animal.
Aparte de lo que os hemos comentado, las ranas cornudas no necesitan más equipamiento. Si las tenemos dentro de casa a temperatura ambiente y que reciban claridad de alguna ventana para diferenciar el día de la noche, ya tendremos todo solucionado. Algunos aficionados les instalan sistemas de calefacción, pero no es necesario siempre que la temperatura del hogar no sea excesivamente fría.
No es desaconsejable tampoco la instalación de un tubo fluorescente que ilumine el habitáculo del animal siempre que éste presente un bajo porcentaje de radiación ultravioleta.
Se desaconseja la hibernación, pero no en cambio la estivación que precisamente va ligada al éxito en la reproducción de esta especie. De ello ya hablaremos en otro apartado con más calma.
Alimentación
Ya hemos visto en la descripción de las especies, los particulares hábitos alimentarios que presentaban algunas de las ranas cornudas. Teniendo esto presente por si tenéis la posibilidad de adquirir alguna de esas, las especies que con más frecuencia podéis encontrar en los comercios (C. ornata y C. cranwelli) no os van a dar ningún problema.
Son animales voraces que comerán con avidez: insectos grandes, peces, ratones, crías de rata, etc... Se las podéis suministrar vivas o muertas (moviéndoselas con unas pinzas), tienen una gran capacidad para dominar a su presa dadas sus potentes mandíbulas y robustez de su cuerpo.
Nuestros ejemplares se alimentan de peces y ratones que son suministrados una vez por semana hasta que el animal se le ve saciado. Curiosamente, ese aspecto rollizo que presenta después de haber comido al cabo de la semana va desapareciendo y se muestra día tras día más delgaducho. Esto pone de manifiesto que pese a ser un animal poco activo, necesita ingerir una gran cantidad de alimento.
Foto: C.cranwelli verde
Quien tenga la posibilidad, le recomendamos que suministre la comida dos veces por semana a los ejemplares subadultos o juveniles y que en cambio, dé un única comida semanal a los adultos. Es muy importante que después de cada comida, el animal se vea rollizo.
Si están bien alimentados, aguantan sin problemas semanas de ayuno especialmente los ejemplares adultos y basta que a nuestro regreso, les demos una serie de comidas copiosas para que recuperen nuevamente su forma física.
Quien tenga reparo en el suministro de ratones, le recomendamos que no se compre un animal de estas característcas. Es muy importante que al menos durante la fase de crecimiento, no falten en su dieta crías de micromamíferos. La relación calcio-fósforo (2:1) que presentan este tipo de presas, es ideal para el buen desarrollo del animal y su correcta osificación.
Estamos de acuerdo que estas necesidades disminuyen cuando es adulto, pero es muy difícil saciar el apetito de una rana de ese tamaño únicamente a base de insectos. Por ello, os recomendamos que los vertebrados formen parte mayoritaria de su dieta.
Respecto al suministro de presas vivas o muertas, allá el criterio personal de cada uno. Los animales matan de forma rápida y certera para después engullir a su presa si ésta no puede ser tragada de un bocado. Nosotros suministramos tanto presas vivas como muertas, todo depende de nuestro proveedor de alimento vivo.
Si os decidís por las presas vivas, es muy importante que el tamaño de la presa sea acorde con el del depredador. No podéis darle un ratón autónomo a un juvenil de rana cornuda porque lo más probable es que el ratón acabe mordiendo a la rana o que la rana no sea capaz de dominar la ratón y se produzca un sufrimiento innecesario.
Quien considere esto de dar presas vivas una crueldad, que piense si no es más cruel los cientos de animales que vagabundean por las carreteras abandonados por sus amos y que acaban muriendo de hambre o atropellados por un coche. Son las Leyes de la madre Naturaleza y nosotros mismos nos alimentamos de otros animales. Así que siempre que no busquemos el sufrimiento de las presas ni el espectáculo, estaremos obrando con respeto a los animales.
Como dice el título del artículo, son unas ranas de apetito insaciable, pero no debemos caer en el error de sobrealimentarlas. Si les diéramos de comer cada día, seguro que comerían pero eso las llevaría a la obesidad y nosotros queremos animales sanos, no obesos que tarde o temprano acaban enfermando.
Precauciones
Las ranas cornudas son unos animales muy voraces como habéis podido comprobar en el apartado de alimentación y es por ello, que debéis ser especialmente prudentes cuando realizáis las labores de mantenimiento en su terrario o suministráis el alimento.
Lo primero a tener en cuenta, es localizar dónde se encuentra ubicado el animal. La tarea es sencilla si el habitáculo contiene únicamente agua, pero si hay sustrato, la rana estará enterrada y únicamente dejará sobresalir sus ojos, así que deben extremarse las precauciones sino queremos llevarnos un disgusto.
Como dijimos cuando hablamos de las generalidades del grupo, las ranas cornudas tienen una especie de dientecillos en ambas mandíbulas junto con un par de prominencias córneas que sobresalen de su mandíbula inferior. Estas estructuras les sirven para evitar que las presas capturadas puedan escapar, pero también las utilizan como defensa.
Afortunadamente, nosotros nunca hemos sido mordidos por ninguna rana cornuda, pero cuentan los que no han tenido esa suerte que la experiencia es dolorosa y pueden hacer heridas abiertas si estamos hablando de ejemplares adultos. Así que no es una cosa para tomarse a broma y aunque los animales no son venenosos, los mordiscos está claro que no dejan a nadie indiferente.
Reproducción
Hasta hace bien poco, era escasa la información que se tenía sobre la reproducción y biología de esta especie. Por suerte, los aficionados a estos animales cuentan cada día con más bibliografía que trata de ellos y pueden tener más datos aunque no dejan de ser escasos si los comparamos con la información que se tiene de otras especies.
Cabe decir que la reproducción de las ranas cornudas en cautividad es una tarea compleja, incluso si se trata de las especies más fáciles de cuidar.
Necesitamos que las ranas pasen por un proceso de estivación, es decir, que por un periodo de unos 2 meses se simule una temporada de sequía. Deberá reducirse la humedad tanto ambiental como del sustrato progresivamente, así como también se deberá aumentar la temperatura.
Durante el proceso de estivación, debe haber una buena capa de sustrato en el terrario donde el animal pueda enterrarse sin problemas y cubrir su cuerpo hasta la totalidad. Un animal bien alimentado resistirá la estivación sin problemas y para no perder la humedad de su cuerpo se protegerá de una mucosa protectora.
El proceso debe realizarse tanto al macho como a la hembra en sus respectivos terrarios. Cuando han pasado los 2 meses, se procede a hidratar de nuevo el sustrato y se reduce ligeramente la temperatura. Las ranas interpretarán esto como la llegada de la estación lluviosa y se mostrarán más predispuestas a aparearse.
Cuando las ranas hayan perdido la mucosa, se trasladará a la pareja a un terrario espacioso con parte terrestre y acuática. Si la pareja congenia desde el primer momento y no muestran señales de agresividad, es muy probable que el apareamiento se produzca de forma inminente.
Las puestas constan de cientos de huevos de los cuales nacen unos renacuajos con un temperamento y voracidad igual al de sus progenitores. Nuestra recomendación es que los renacuajos se crien cada uno de forma independiente y para ello, nada mejor que el empleo de vasos de plástico.
La alimentación no es ningún problema, la comida utilizada para los peces de acuario servirá perfectamente. De hecho, comen cualquier cosa que les entre por la boca incluso a sus propios hermanos.
Con esto damos por finalizado este artículo y esperamos que os haya servido para conocer un poco mejor la biología de estos animales. Son animales fáciles de cuidar como habéis podido comprobar y os garantizamos que si seguís nuestros consejos, tenéis rana cornuda para muchos años.
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