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Profilaxis (Prevención)

Uno de los objetivos que tenemos que plantearnos como acuariófilos es que nuestros peces gocen de buena salud. Esta buena salud implica mucho más que los peces coman, naden y no se mueran. Un acuario recrea un pedazo de naturaleza en donde todos los habitantes deben ser compatibles entre sí y con las condiciones ambientales que en él se recrean. No cumplir alguna de las anteriores premisas es no mantener los peces en las mejores condiciones que podríamos.

Muchos acuariófilos piensan que para mantener a sus peces sanos tienen que cuidarlos mucho. Permitidnos que discrepemos en esta opinión. De nada sirve cuidar a una sola pieza del puzzle que es un acuario, debemos dedicar tiempo a cuidar cada uno de sus elementos. Por otro lado, nosotros preferimos decir que, más que a los propios peces, a quien los aficionados tienen que cuidar -y muy especialmente- es al agua de su acuario. Por desgracia, un elevado porcentaje de los problemas que aparecen en un acuario están directamente relacionados con problemas en la calidad del agua. De nada sirve dar la mejor alimentación a nuestros peces si los parámetros químicos del acuario son incompatibles con la vida de éstos o no son los más adecuados para esa determinada especie. Cierto que existen especies muy resistentes que toleran un amplio abanico de condiciones ambientales, pero también es cierto que, aunque los humanos podemos vivir en medio del desierto o en el polo norte, preferimos vivir en climas más benignos. Un acuario no debe ser una prueba de resistencia, si no un ambiente en el cual los peces se puedan sentir como en casa. Sólo así conseguiremos que nos lo agradezcan mostrando sus más bellas coloraciones, que tengan un comportamiento "normal" y que, incluso, algún día nos sorprendan con su reproducción.

Después de todo este preámbulo introductorio, nos metemos de lleno en materia. Vamos a ir desgranando punto por punto cuáles son los factores que deben tenerse en cuenta para que los peces gocen de buena salud.

Sistema inmunitario

Sin duda, una de las piezas claves en la salud de los peces es su sistema inmunitario. No vamos a extendernos en explicar cuáles son las barreras naturales y demás mecanismos de defensa que tienen los peces frente a las infecciones, porque éste es el objetivo de otro artículo. Aquí, simplemente vamos a hacer referencia a él, por las maneras en cómo podemos estimularlo y hacer que esté en plenas facultades. En definitiva, si conseguimos esto, habremos conseguido disminuir el riesgo que nuestros peces enfermen. Está demostrado que los glucanos y las vitaminas E y C estimulan el sistema inmunitario de nuestros peces. Ahora ya sabéis en qué componentes hacen más hincapié los piensos comerciales que dicen reforzar el sistema inmunitario.

Alimentación

Una dieta variada y equilibrada es muy importante para los peces, como también lo es para nosotros. Los piensos preparados están bien como dieta base pero nunca deben ser el único alimento que reciban los peces. Es difícil hacer un pienso que cubra las necesidades de todas las especies ornamentales que actualmente podemos encontrar en los comercios. Por tanto, salvo los piensos específicos, el resto nunca debe ser la dieta exclusiva de ningún pez. De hecho, nosotros preferimos que ni los específicos sean el único aporte nutritivo.

Nuestra recomendación es que, aparte del pienso manufacturado, suministréis alimento fresco (congelado o vivo) un par o tres de veces a la semana. Dado que en el proceso de congelación y descongelación se pierden vitaminas y, también, debido a que nunca un alimento puede contener todas las vitaminas y minerales que un animal necesita, os recomendamos que añadáis, justo antes de suministrar el alimento a vuestros peces -al menos una vez a la semana-, unas gotas de algún complejo vitamínico tipo fishtamin (de venta en comercios del ramo) o dayamineral (vitaminas para niños de venta en farmacias).

Junto con los preparados comerciales y el alimento fresco, también cabe la posibilidad de hacer papillas caseras. Tienen la ventaja que podéis hacer una receta a la medida de la especie que os interese. Claro está, debéis tener bien claros cuáles son sus requerimientos nutricionales. Hay muchas recetas pululando por la red, tan sólo tenéis que buscar aquella que más os satisfaga y probar.

Hasta ahora hemos visto la importancia de una dieta variada pero no podemos acabar este mini apartado dedicado a la alimentación, sin hacer referencia a los remedios caseros que pueden ayudar a prevenir enfermedades. Seguro que muchos de vosotros ya tenéis en mente...¡al ajo! Quien nos iba a decir que los ajos, aparte de espantar a drácula, también iban a evitar que nuestros peces enfermasen. Está comprobada su eficacia para combatir parasitosis intestinales pero también para combatir algunas enfermedades externas, como la del punto blanco. Tenéis referencias de los estudios en la sección de enfermedades y allí también encontraréis cómo utilizarlo.

Condiciones ambientales

No os extrañará a estas alturas si os decimos que más del 90% de los problemas que tienen los acuariófilos en sus acuarios son debidos al agua. Por desgracia, los acuariófilos noveles tienden a suministrar demasiada comida a sus peces y esto no hace más que agravar una situación ya de por sí, crítica en sus acuarios. Decimos crítica, porque son acuarios muy a menudo montados con prisas y porque albergan a una combinación de peces poco acertada que podemos calificar de popurrí. En definitiva, se trata de una bomba de relojería a la que sólo le falta un exceso de comida para que se accione el detonador y se desencadene la tragedia.

Es importante dejar madurar el filtro del acuario el tiempo suficiente para que garantice el equilibrio biológico suficiente para albergar a los primeros pobladores. Recordad lo que os decimos siempre, la paciencia es la madre de la ciencia y también la del acuariófilo. De nada sirve ir con prisas si después, todo lo que nos espera son problemas. Evitad los sencillos filtros mecánicos de esponja que vienen en algunos kits y sustituidlos por un buen filtro que garantice una óptima filtración mecánica y biológica y que también tenga la posibilidad de introducir filtración química. Sólo así conseguiréis un filtro versátil, y garantizaréis un agua libre de compuestos nitrogenados tóxicos. Sed metódicos y realizad los cambios de agua y sifonados de fondo con la frecuencia que vuestro acuario requiera. No olvidéis tampoco que las plantas juegan un papel muy importante en la estabilidad biológica de vuestro acuario y en la depuración del agua. No vamos a profundizar más en la química del agua porque ya tenéis un artículo íntegramente dedicado a este tema donde se explica, entre otras cosas, cómo podéis solucionar los problemas más frecuentes. Por otro lado, no debéis olvidar que el hacinamiento no es bueno para los peces y es también una causa de estrés.

Junto con la calidad del agua, no menos importante es también que la decoración del acuario esté acorde con las necesidades de las especies que alberga. Peces que son grandes nadadores no pueden estar en acuarios con gran profusión de plantas, peces que gustan de zonas sombrías no pueden vivir en acuarios con una iluminación muy intensa y peces que gustan de esconderse debajo de troncos o piedras, no pueden vivir en acuarios sin refugios. Son cosas lógicas pero que el aficionado tiende a olvidar cuando decide quiénes van a ser los pobladores del acuario. Esto sucede por mala planificación. No es infrecuente que se monten acuarios sin tener claros cuáles van a ser sus pobladores hasta que está todo montado. Un error que los acuariófilos experimentados ya no suelen cometer. Una ambientación inadecuada también es una causa de estrés para los peces y, por consiguiente, también causa de enfermedades a la larga.

Otra causa de estrés es situar el acuario en una zona de mucho paso de gente. Peces tímidos, en un acuario de este tipo, no tardar en enfermar. También es importante no instalar bombas ruidosas dentro del acuario o potentes compresores que hagan vibrar toda la urna. Los peces no están a gusto en un acuario de este tipo. Para haceros una idea, pensad en cómo os sentiríais si tuvierais la cabeza metida en un cubo y tuvierais un percutor todo el rato golpeando. A propósito de golpes, lo mismo les sucede cuando alguien no para de golpear el cristal.

Para acabar con el apartado de condiciones ambientales, tan sólo nos queda decir lo perjudiciales que pueden ser los contaminantes atmosféricos para nuestros peces, tanto o más que para nosotros. Humos de tabaco, de cocina, aerosoles, ambientadores y demás, pueden ser extremadamente peligrosos si entran en contacto con el agua.

Compatibilidad intra e interespecífica

No hay nada más frustrante para un acuariofilo que llegar al comercio y descubrir que todos aquellos peces que tanta ilusión le hacían, no pueden convivir en el mismo acuario. Aún tenemos que dar gracias que hay comerciantes serios que informan de las incompatibilidades intraespecíficas (entre individuos de una misma especie) e interespecíficas (entre especies diferentes) si no, cuantos desastres pasarían. Pero, por desgracia, no todos los comerciantes son igual de honrados. Quizás más que de honradez, de lo que carecen es de la formación adecuada para desempeñar el cargo que ocupan. Para evitar sustos innecesarios, nuestra recomendación es que os informéis (bibliografía, foros, amigos, etc.) sobre cuáles son las necesidades de las especies en las que estáis interesados y sobre su compatibilidad con miembros de su misma u otra especie. Sólo cotejando información conseguiréis aumentar vuestros conocimientos acuariófilos y después, vuestra experiencia personal será suficiente para saber si aquella especie será problemática en un determinado acuario o no. Todas las combinaciones erróneas son causa de estrés y pueden comportar, incluso, la muerte de los más débiles.

Es importante también respetar las costumbres de los peces, ya que los hay que prefieren vivir en pareja, otros en tríos, otros en grupos, etc. En ocasiones, sólo son sociables con miembros de su misma especie durante la época de reproducción, aún siendo del sexo opuesto. Todo esto debe tenerse en cuenta cuando poblamos un acuario. Es recomendable mantener una comunidad de 5 o 6 especies pero respetando sus costumbres que no tener muchas especies y que no se respeten su modo de vida.

Decimos esto, porque no es infrecuente encontrar a una corydora sola en un acuario, un grupo de tres tristes neones o cosas similares. Tanto las corydoras como los neones son peces gregarios que debieran ser mantenidos en grupos más numerosos. Un mínimo de 6 ejemplares no nos parece un mal número. Sólo respetando estas reglas conseguiremos que nuestros peces se sientan a gusto y tengan en nuestro acuario, un comportamiento lo más natural posible.

Aunque este apartado se centra en la compatibilidad entre peces, también queremos hacer un pequeño apunte sobre compatibilidad entre los peces y el tamaño del acuario. No todos los peces alcanzan el mismo tamaño cuando son adultos. Es algo que debemos tener muy presente en el momento de comprarlos. Os recomendamos la lectura del artículo Pensar antes de comprar que podéis encontrar en esta misma web y donde abordamos esta problemática y otras similares.

Cuarentena

Si es importante que los peces reciban una alimentación equilibrada y sus requerimientos ambientales estén cubiertos, no menos importante es que los peces recién adquiridos pasen una estricta cuarentena. Los peces que pueblan nuestro acuario están habituados a las poblaciones de microorganismos que viven en él pero los recién llegados pueden traer enfermedades o estar incubándolas y desencadenar la tragedia en cuanto los introduzcamos. Antes de entrar en el montaje y mantenimiento de un acuario de cuarentena, nos vais a permitir que os demos unos consejos sobre cómo reconocer un establecimiento de calidad y, en definitiva, sobre cómo reconocer a los peces sanos. Podéis llamarlo si queréis: el decálogo del comprador .

  1. No comprar peces en comercios multimascotas si no se tiene la experiencia suficiente. Siempre hay excepciones y no queremos atacar a las grandes superficies del animal de compañía pero, por regla general, los vendedores de este tipo de establecimientos no tienen ni la experiencia suficiente ni la formación adecuada, para atenderos como harían en un comercio especializado del ramo. Un acuariófilo novel es una presa fácil para este tipo de establecimientos.
  1. Establecer relación con otros aficionados de tu ciudad o población es de gran ayuda, especialmente cuando acabas de llegar a una ciudad que desconoces. Sin duda, internet ha mejorado mucho el intercambio de información y esto es de gran utilidad para el aficionado. Más o menos todos los aficionados con cierta experiencia tienen el mismo criterio para catalogar a las tiendas de su ciudad. Te pueden decir en cuáles puedes conseguir gangas, en cuáles te pueden asesorar, en cuáles se han sentido estafados o bien, en cuáles más vale que no entres porque sus peces están enfermos. También es bueno tener criterio propio pero está claro, que tener una primera visión de cómo está la acuariofilia en esa ciudad no está mal. Si haces un viaje expresamente, te aseguramos que eso es de gran ayuda ya que vas directo a las tiendas punteras sin tener que descubrirlas por tu cuenta.
  1. Las apariencias engañan. No te dejes llevar sólo por el aspecto externo de una tienda, quizás te quedes sin ver algún ejemplar raro que no hayas visto nunca antes o te pierdas alguna oferta interesante. Hemos encontrado cosas realmente interesantes en pequeños comercios de barrio aparentemente poco llamativos. Un acuariófilo tiene que ser un trotamundos en su ciudad. Se pueden tener tiendas predilectas y no predilectas, pero es bueno de cuando en cuando darse una vuelta por todas.
  1. Hazte amigo del comerciante. La persona que te podrá ayudar en los momentos de máxima tensión acuariofila, aparte de tus amigos acuariófilos, va a ser tu comerciante de confianza. Es bueno que mantengas una buena relación con él, ya que reservará para ti los mejores ejemplares que caigan en sus manos si sabe que tú estás interesado. Te puede regalar entradas para ferias del sector, informarte de los nuevos productos que entran en el mercado, etc.
  1. ¡Cuidado con los comerciantes muy parlanchines! Una cosa es informar y otra muy distinta es que te quieran vender algo siempre que entras en su tienda. Todos los productos parecen buenos bien adornados. La clave está en saber diferenciar dónde está el límite entre lo bueno y lo malo, y eso es difícil, especialmente si no conoces al tendero. Nos hemos encontrado con comerciantes que no callan, que parece que lo saben todo sobre un tema pero que, al final, cuando intentas resumir todo lo que han dicho, te das cuenta que poco y nada es lo mismo. Aprovechamos para decir también que un comerciante tiene que estar seguro de sí mismo y de lo que dice. Una persona que responde a un cliente siempre con ambigüedades y sin seguridad, no es un buen comerciante.
  1. Evita las compras compulsivas. Un acuario no tiene por qué convertirse en un saco sin fondos si tú no quieres. Mal estaríamos los que mantenemos o hemos mantenido más de 10 acuarios en casa si nos tuviéramos que gastar el dineral que alguna gente se gasta en un acuario. Intentad comprar sólo lo imprescindible y asesoraros consultando bibliografía u otros aficionados sobre la conveniencia o no de vuestras compras. Especialmente los acuariófilos noveles son dados a gastarse el dinero en lo que para nosotros son útiles innecesarios.
  1. Observa a los peces antes de comprarlos durante algunos minutos. Busca cualquier comportamiento anómalo, punto o mancha que pudiera despertar la sospecha de enfermedad. Es bueno realizar estas observaciones desde una cierta distancia para que los peces no se cohíban por nuestra presencia.
  1. Todo buen comercio debe dar la posibilidad a sus clientes de reservar los peces. También es importante que te deje escoger los ejemplares que a ti te interesan. Te tienes que llevar a casa lo que tú quieras no lo que el comerciante "te quiera vender ".
  1. Nunca te lleves un pez enfermo a casa con la esperanza que ya lo recuperarás. Debes comprar sólo ejemplares sanos. Peces enfermos siempre son un nido de problemas y sólo merece la pena correr este riesgo cuando es una especie poco común.
  1. Avisa al comerciante sobre cuánto tiempo calculas que más o menos te va a llevar llegar a casa. Es importante para que él prepare convenientemente a tus peces para el transporte. Si hace frío y el viaje es largo, te recomendamos el uso de una bolsa térmica. En todos los casos, es bueno que los peces hagan el viaje a oscuras. Estarán mucho más tranquilos.

Una vez visto el decálogo del comprador, volvamos a las instalaciones de cuarentena. Estos acuarios no tienen por qué tener la sofisticación de un acuario ornamental. Importa muy poco la estética y mucho el que sean prácticos, tanto de montar como de limpiar. Veamos cuáles son los puntos que no deben pasársenos por alto cuando montamos un acuario de cuarentena:

  1. Recipiente . No necesariamente tiene que ser un acuario, también puede servirnos un recipiente de plástico de una tienda multiprecios. La única cosa que sería conveniente es que alguno de los laterales del recipiente fuera transparente para poder observar a los peces.

El tamaño del acuario de cuarentena dependerá del número de peces que vayamos a mantener en él. También tenemos que pensar que el acuario de cuarentena en un futuro nos puede servir como acuario hospital/enfermería. Por tanto, debiera poder caber en él hasta el pez más grande de nuestro acuario.

  1. Filtraje y aireación . El tamaño del filtro dependerá del tamaño del recipiente. Lo más práctico es utilizar filtros internos o de mochila, son de fácil limpieza y más económicos que otros filtros más sofisticados. Los materiales filtrantes deberán ser básicamente para filtración mecánica (filtro de esponja).

Por otro lado, la aireación es muy importante, ya que la concentración de oxígeno del agua disminuye cuando se añaden medicamentos. De no airear convenientemente, pueden aparecer graves problemas de hipoxia que se traducen en respiración agitada e, incluso, pueden comportar la muerte de los animales. Aparte, aumentar la corriente del acuario puede ayudar a curar algunas enfermedades.

  1. Elementos decorativos . Un acuario enfermería no debe tener sustrato de ningún tipo. Un fondo desnudo, algunas plantas de plástico y unas macetas de barro cortadas deben ser la única decoración que contenga. Más que para decorar, estos objetos sirven de refugio a los peces y ayudan a que éstos estén más tranquilos.
  1. Iluminación . No es imprescindible una pantalla de luz en una instalación de este tipo. De hecho, se recomienda que durante el tratamiento las paredes del acuario estén cubiertas por una lona opaca, al menos, los primeros días. Unos peces recién llegados necesitan tranquilidad y nada mejor para ello que estar en la penumbra. De todos modos, iluminaremos la habitación donde se encuentre el acuario momentos antes de darles de comer y podremos mantener un fotoperiodo normal cuando los peces ya se hayan habituado al acuario.
  1. Calefacción . Si los peces son tropicales también necesitemos un sistema de calefacción como en el acuario general.

Aprovechamos la ocasión para informaros que si tenéis que hacer un transporte de peces largo en bolsas, que existen en el mercado unas bolsas que transpiran y no sale el agua. Es un invento americano que funciona realmente bien. Al agua del transporte podéis añadir una ampolla neutralizadora de amoníaco -como el StopAmonio de Prodibio- y ya podéis realizar el viaje con toda tranquilidad. A falta de las bolsas antes comentadas, un aireador hará más o menos la misma función.

Las instalaciones de cuarentena son acuarios que no tienen por qué estar funcionando cuando no albergan peces. Nuestra recomendación es que llenéis vuestro acuario de cuarentena con la misma agua del acuario general. De este modo, acostumbráis los peces ya al tipo de agua que tendrán en dicho acuario y, sobre todo, añadís al acuario un agua madura. Os lo decimos, porque pueden aparecer problemas de contaminación por compuestos nitrogenados tóxicos en dichas instalaciones. Para solucionarlo, podéis colocar en el filtro alguna resina que absorba amoníaco. Por regla general, no afecta a los principios activos de los medicamentos y os solucionará el problema. No decimos que añadáis bacterias, porque puede darse el caso de tener que añadirlas y al mismo tiempo estar medicando contra ellas, lo cual es una paradoja.

Una vez los peces estén en la instalación general, el acuario de cuarentena deberá ser desmontado y desinfectado. Para ello, herviremos todo lo hervible y lavaremos con una gotas de lejía pura el resto del material. También puede usarse agua caliente si el acuario es de cristal. Cuando todo esté seco podremos guardarlo hasta nuevo uso.

Casos particulares

Los acuariófilos de antaño eran muy dados a añadir medicamentos sin control a sus acuarios. Cada vez que cambiaban agua, era típico en ellos añadir unas gotitas de azul de metileno o un poco de sal marina, con el objetivo de prevenir enfermedades. Estas prácticas son TOTALMENTE DESACONSEJABLES en la acuariofilia moderna. Es perfectamente posible mantener una población de peces sanos sin necesidad de añadir estos preparados al agua. Tan sólo tenéis que tener en cuenta todos los puntos anteriormente comentados. Pensad que los acuarios cuanto más naturales funcionen mucho mejor y sólo deben añadirse fármacos al agua cuando sea estrictamente necesario.

Nosotros sólo aprobamos este tipo de prácticas en determinados tipos de acuarios y con determinadas especies de peces. Os explicaremos quizás el caso más evidente. Durante muchos años el mantenimiento de un acuario de pecílidos con guppies, platies, xifos y mollies era una tarea sencilla y que estaba al alcance de cualquier aficionado. No hacía falta cual experiencia fuera la de éste que rara vez los peces enfermaban en su acuario y, encima, le sorprendían con un montón de pequeños pececillos al ser tremendamente prolíficos. Por desgracia, la selección artificial llevada a cabo en los criaderos para dar lugar a los morfos cromáticos y las variedades que tenemos hoy en los comercios, ha debilitado a estas especies y las han hecho más propensas a contraer enfermedades debido a la elevada consanguinidad existente entre individuos.

Esto hace que, si bien no podemos decir que sean peces sumamente delicados, no podemos decir que son las especies resistentes que eran antaño. Su principal problema son las enfermedades bacterianas y, concretamente, la columnariosis complicada con enfermedades protozoarias oportunistas (enfermedad del guppy) . Para prevenir su aparición, los acuarios deben mantenerse especialmente limpios de materia orgánica y se recomienda la adición de sales desinfectantes tipo Ektozon, Ectopur y similares. No son perjudiciales ni para peces ni para plantas y tienen la ventaja de ser un remedio "inocuo", utilizable en la prevención de las típicas enfermedades de estos peces. También puede usarse la sal marina pero tiene más efectos colaterales que éstas, especialmente cuando se aplica a un acuario comunitario.

Algunos acuariófilos utilizan para la prevención de enfermedades lámparas germicidas y generadores de ozono . En acuarios de agua dulce, por el funcionamiento del sistema y las propiedades físicas que en él actúan, se recomienda más el empleo de una lámpara germicida que de un generador de ozono. De todos modos, os recomendamos la consulta de los artículos correspondientes para ver los pros y los contras del uso de estos sistemas. En resumidas cuentas, podemos deciros que, salvo en instalaciones comerciales o acuarios con muchos peces, la instalación de estos sistemas no es del todo necesaria ni imprescindible.

 

Alberto Maceda & Irene González | www.alaquairum.com | www.alaquairum.net

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