Tritón vientre de fuego: Cynops orientalis
Uno de los urodelos que los aficionados pueden encontrar con más frecuencia en los comercios es el tritón vientre de fuego. Hace unos años, era más común la especie Cynops pyrrhogaster, pero actualmente nosotros, al menos en nuestra ciudad, la que siempre vemos es a la que dedicamos este artículo, si bien debéis saber que los cuidados son idénticos.
No es infrecuente que los aficionados se inicien en el mantenimiento de anfibios a partir de su acuario de peces tropicales. La simpatía que transmiten los tritones, o simplemente por su rareza, hacen que los acuariófilos se queden prendados la primera vez que los ven y quieran meterlos en sus flamantes acuarios. Esto es un grave error que suele acabar con la muerte del tritón, dado que las condiciones que se dan en dichos acuarios, no son las más apropiadas para estos animales.
Os invitamos a todos los que estéis interesados en su mantenimiento en cautividad a que os leáis este interesante artículo. Estamos seguros que una vez lo hayáis hecho, entenderéis porqué son nefastas las condiciones que se dan en un acuario tropical para estos animales, y sabréis construirles un hogar que cubra todas sus necesidades.
Descripción
Se trata de un tritón de pequeño tamaño que escasamente supera los 10 cm de longitud cuando es adulto. Su cuerpo es rechoncho con una cabeza de sección triangular sobre la cual destacan las glándulas parótidas situadas a banda y banda.
El dorso es oscuro y pese a que el color más frecuente es el negro, tampoco es raro encontrar ejemplares marrones. En contraste, prestan un vientre de coloración muy llamativa (naranja-rojiza) que sirve para disuadir a sus posibles depredadores. Aunque al mercado puedan llegar ejemplares con cierta variación cromática, no dejan de ser la misma especie, aunque algunos autores gusten de hablar de subespecies o variedades geográficas.
El dimorfismo sexual es poco marcado salvo en época de reproducción. De todos modos, con un poco de experiencia o comparando entre ejemplares, es relativamente fácil distinguir los sexos.
Los machos suelen ser más pequeños que las hembras y cuando alcanzan la madurez sexual desarrollan bastante sus testículos que son perceptibles desde el exterior en forma de dos bultos situados justo delante de la cloaca y a ambos lados de la cola. En la siguiente fotografía, podéis apreciar los testículos de un macho sexualmente maduro:
Son animales muy longevos si se les ofrecen las condiciones adecuadas, algunos han llegado en cautividad a los 30 años.
Origen y hábitat
Este salamándrido es originario de China y Japón donde habita cursos de agua lentos con abundante vegetación e incluso aguas estancadas. Pese a sus costumbres muy acuáticas, pasado el periodo de reproducción, hace su ingreso en tierra y es frecuente verlo merodear entre los musgos y la vegetación que rodea los cursos de agua donde habita, en busca de los pequeños invertebrados de los cuales se alimenta.
Alojamiento
El tritón vientre de fuego es un animal poco exigente y se ha hecho famoso entre los aficionados por su resistencia en cautividad.
Como la mayoría de tritones, este tritón pasa por dos fases a lo largo de su ciclo vital: la terrestre y la acuática. Este hecho debe tenerse en cuenta cuando decoréis o montéis su habitáculo.
Podéis mantener a estos animales en un acuaterrario o bien en un terrario de bosque. Algunos aficionados mantienen a los animales cuando están en fase acuática en un acuario típico y en el momento que entran en fase terrestre, los trasladan a lo que nosotros hemos llamado terrario de bosque. Saben que los animales han entrado en fase terrestre, porque en el acuario donde los tenían, habían colocado un pequeño corcho y los animales se pasaban encima de él la mayor parte del tiempo.
Para los que no queráis estar con esta reconversión de ambientes, podéis colocarlos en un acuaterrario. En este caso, os recomendamos que la parte terrestre tenga una superficie grande, es decir, que no hagáis que la parte terrestre sea una simple piedra o tronco sino que, al menos, sea una cuarta parte del recipiente. Os lo decimos por dos razones fundamentales:
- Los tritones cuando entran en fase terrestre no vuelven al agua hasta que entran nuevamente en fase acuática, así que necesitarán espacio para moverse y estar siempre encima de una piedra o la rama de un tronco, puede resultar un tanto triste.
- Los tritones en fase terrestre se alimentan exclusivamente de presas que estén en movimiento. Si optáis por la opción de las presas vivas (a veces no es optar, sino que simplemente los animales se niegan a aceptar la comida muerta movida con pinzas), tendréis el problema, sino hay suficiente superficie en la parte terrestre, que la mayoría de presas acaban ahogadas antes que los tritones las capturen.
El agua siempre debe estar limpia y lo más práctico, es que instaléis en la parte acuática, un filtro dotado de material filtrante mecánico (esponja) y si queréis, un pequeño saquito de carbón activado para eliminar posibles olores y colorantes.
La calidad del agua es bastante indiferente siempre que esté dentro de los márgenes de “buena calidad de agua”. Una agua de pH rondando la neutralidad y de dureza media resultará excelente para estos animales.
Es conveniente que situéis el habitáculo (terrario o acuaterrario) en el lugar más fresco de la casa, dado que estos animales gustan de temperaturas frescas (lo ideal sería no superar los 20ºC) y de humedad elevada.
Es importante remarcar, la necesidad de una correcta ventilación del habitáculo, ya que algunos aficionados asocian la condición de humedad elevada con la escasa ventilación, y entonces, nos encontramos con animales que viven en habitáculos con aire viciado y caliente que no benefician en absoluto a su salud. Para evitarlo, os recomendamos que sustituyáis las tapas convencionales que suelen tener los acuarios por telas mosquiteras, al menos, en una parte de su superficie. Aún estando en un terrario de bosque, la humedad ambiental debe mantenerse alta por medio de pulverizaciones frecuentes y no mediante el cerrado casi hermético del terrario.
Aunque suponemos que ya os habéis dado cuenta, no está de más decirlo de forma directa. Los tritones son buenos trepadores, de modo que sino queréis tener algún disgusto, montad el terrario a prueba de fugas.
El tema de la decoración es un poco a vuestro gusto. Los tritones vientre de fuego son animales muy cuidadosos con los montajes decorativos, así que no tengáis miedo que os los vayan a desmontar.
Las pantallas fluorescentes juegan un papel secundario en la vida de estos animales y bastará con que los coloquéis en una habitación que reciba un poco de claridad durante el día (¡no sol!) para que los animales distingan el día de la noche. Ahora bien, dependiendo del tipo de plantas que coloquéis en el interior del terrario, esta iluminación puede no ser suficiente.
Alimentación
Los tritones en fase acuática no plantean ningún problema en cuestiones de alimentación, dado que aceptan de buen grado comida muerta: alimentos congelados tipo: larvas rojas de mosquito, krill, etc...; trozos de gamba o pescado, lombrices, trozos de mejillón, etc... lo único a evitar es la carne, puesto que podría ocasionarles a la larga problemas digestivos.
La cosa cambia sustancialmente cuando entran en fase terrestre, ya que únicamente aceptan comida que “esté en movimiento”. Cuando decimos “en movimiento”, nos referimos tanto a la comida muerta movida con pinzas como a la viva.
Si recomendamos esta especie a todos aquellos que queráis mantener un tritón por primera vez en vuestras casas, es porque es una de las especies que menos problemas da para alimentarla, incluso cuando está en fase terrestre, siendo raro que con paciencia, no acaben aceptando la comida muerta movida con pinzas. Esto facilita su alimentación, especialmente, en el caso que no nos guste demasiado la idea de tener que ir al comercio en busca de: microgrillos, larvas de polilla de la cera, lombrices, etc...
La frecuencia de alimentación puede ser cada dos o tres días, siempre controlando el estado del animal y en caso de observarse, adelgazamiento o signos de obesidad actuar en consecuencia.
Reproducción
La reproducción de estos animales pasa necesariamente por un proceso de hibernación previo. Para ello, será necesario que los animales pasen unos meses a temperaturas muy frías (de al menos 5ºC), ya sea colocándolos en un recipiente con musgo húmedo al exterior (si vivimos en una zona con inviernos bastante fríos) o bien dentro de un frigorífico (modelos antiguos), tomando la precaución de hidratarlos periódicamente.
Es importante que los animales antes de entrar en hibernación gocen de un buen estado de salud y estén bien alimentados. Nunca debe hibernar, animales enfermos o débiles.
Pasados los dos o tres meses de hibernación, procederemos a aumentar progresivamente la temperatura, lo que será interpretado por los animales como la llegada de la estación favorable. Tendremos preparado en este momento, un acuario con abundante vegetación y colocaremos a los reproductores.
El cortejo de la pareja tiene lugar en el agua. El macho da una serie de cabezazos contra el cuerpo de la hembra y libera feromonas atrayentes, si la hembra lo ignora o huye, éste se coloca delante de ella barrándole el paso. El proceso culmina cuando la hembra decide quedarse quieta, recoger el espermatóforo producido por el macho por medio de los labios cloacales y fecundar internamente a sus huevos.
Los huevos son puestos individualmente en la vegetación curvando las hojas alrededor de cada uno de ellos, y el periodo de incubación suele ser corto, pero variable dependiendo de la temperatura.
De los huevos nacen unas larvas típicas de urodelo que se alimentan de pequeños invertebrados y que alcanzan la madurez sexual al cabo de 2 años.
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