Comunidad de arrozal asiático
Es común en muchas regiones del sudeste asiático, la presencia de zonas de escasa profundidad de agua donde abunda la vegetación. Es precisamente en estos biótopos tan peculiares donde encontramos el hábitat natural de muchos laberíntidos que son las estrellas de este tipo de acuarios.
Dada la escasa profundidad, el acumulo de materia orgánica y la insolación es frecuente que se dé una fuerte carencia de oxígeno (hipoxia) a determinadas horas del día en estas regiones, sobretodo, aquellas de máxima insolación o durante la noche. De ahí que todos sus pobladores, gracias a años de evolución han conseguido adaptarse a las condiciones de este medio hostil fabricando un órgano accesorio llamado laberinto que les permite captar aire atmosférico y que por tanto, les hace ser menos dependientes de la concentración de oxígeno presente en el agua.
Teniendo en cuenta las peculiaridades del hábitat de donde son oriundos estos peces, el tipo de acuario que aquí vamos a representar se caracteriza por la escasa corriente de agua (aguas tranquilas) y por la abundancia de vegetación como más adelante podréis comprobar.
Equipo
La elección del tamaño de la urna condicionará nuevamente el tipo de filtro que debamos instalar. Ahora bien, como habéis podido comprobar en la introducción, el tipo de hábitat que aquí pretendemos recrear se caracteriza por una escasa corriente de agua, así que evitaremos filtros demasiado potentes que generen excesivo movimiento de agua, ya que queremos simular una charca y no un río.
Una cosa que queremos que os quede clara es que pese a que estos peces en sus regiones de origen viven en unas aguas un tanto cargadas de materia orgánica (lodos en el suelo, restos vegetales en descomposición, etc...), no debemos caer en la tentación de mantener nuestro acuario en estas condiciones, ya que a la larga sería un auténtico fracaso. De ahí que tanto por cuestiones estéticas como de propia funcionalidad del sistema, os recomendamos que en temas de limpieza realicéis las mismas labores que en un acuario clásico.
Los materiales filtrantes a introducir en el filtro pueden ser los clásicos de depuración mecánica y biológica que os hemos comentado muchas veces. A ellos, podéis añadir de forma ocasional un poco de carbón activado o material absorbente similar para que realice un “aclarado” del agua durante 24-48 horas y la libere de colorantes y demás impurezas que puedan haber presentes. Aparte como en la decoración sería interesante introducir algún tronco, evitaremos con estos aclarados que el agua se tiña excesivamente de color café si el tronco es nuevo, algo que a no todo el mundo gusta estéticamente hablando.
La calefacción puede llevarse a cabo por medio de un termocalentador de barra típico y no hace falta que simulemos las altas temperaturas que se dan en estos ecosistemas durante las horas de máxima insolación. No olvidemos que no deja de ser una situación límite para las especies que habitan ese lugar, así que hagámosles la vida un poco más agradable en cautividad.
La iluminación debería ser intensa, especialmente si queremos que uno de los protagonistas de nuestra composición, los lirios de agua, lleguen a florecer y se desarrollen de forma exuberante. Sería recomendable que dejarais vuestro acuario destapado y colocarais una de esas modernas lámparas PL aguantadas sobre los laterales de vuestro acuario que entre sus características están el dar mucha más luz que los fluorescentes tradicionales y su bajo coste en comparación con un HQI o HQL.
Condiciones de mantenimiento
Un acuario de estas características con mucha vegetación y una escasa población de peces poco activos, no debiera dar muchos problemas en su mantenimiento. De todas formas, es recomendable como en cualquier acuario realizar cambios de agua periódicos cuya frecuencia vendrá marcada por el tamaño del tanque y la acumulación de deshechos orgánicos que en éste se dé.
El cuidado de las plantas acuáticas que mantendremos en este tanque no es muy problemático, basta con realizar las podas reglamentarias cuando la masa de vegetación sea excesivamente densa y abonar periódicamente como os comentaremos cuando hablemos de la plantación.
Los peces que en este acuario vamos a introducir gustan de aguas blandas y ácidas, así que lo tendremos que tener en cuenta en el momento que llenemos nuestro acuario por primera vez y en función de la región donde vivamos requeriremos o no mezclar con el agua de nuestro grifo una parte de agua destilada.
Aunque no es algo imprescindible en este acuario, puede resultar interesante para tener un crecimiento más espectacular de nuestras plantas, la instalación de un equipo de CO2 que aparte puede sernos útil para ayudarnos a mantener un pH ligeramente ácido.
Plantación
La composición vegetal de este acuario estará dominada por los llamados lirios de agua. Pertenecientes al género Nymphaea son unas plantas bulbosas parientes cercanos de los nenúfares que podemos mantener en nuestros estanques exteriores y se caracterizan por generar desde su base tanto hojas basales como hojas flotantes que pueden llegar a cubrir toda la superficie del agua privándonos incluso de ver el fondo de nuestro acuario desde la superficie.
Para evitar que esto ocurra y para que todas las plantas puedan desarrollarse con vigorosidad, es interesante realizar podas con cierta frecuencia para mantener una población vegetal sana.
Si las condiciones de luz lo permiten, no sería extraño que algún día vuestro lirio de agua os sorprendiera con su floración. Algo que añade si cabe mucho más encanto a la belleza de por sí natural de estas plantas.
Cabe decir que vuestro acuario puede convertirse en un entramado de tallos por donde circulan los peces al no quedar prácticamente ninguna hoja sumergida de los lirios y ser todas flotantes en un momento dado si dejáis que los lirios crezcan a su aire. Si no queréis que os pase esto y vuestras iluminación os lo permite (tiene que llegar suficiente luz a las partes bajas), podéis ir cortando a algunos lirios todas las hojas flotantes justo cuando se están generando. De esta manera, provocaréis que la planta genere más hojas basales y dé lugar a bonitos rosetones de hojas coloreadas. Cabe decir que esto no el panacea, pero algo ayuda.
No podíamos dejar el acuario sin introducir algún helecho flotante del género Salvinia que también son oriundos de la misma región. Con sus frondes flotantes y sus delicados rizoides que se dirigen de forma perpendicular hacia el suelo, darán un aspecto mucho más natural si cabe a vuestro acuario y pueden contribuir en un momento dado a la construcción del nido burbuja de alguno de vuestros peces, aunque os advertimos que la reproducción en un acuario no específico no siempre es fácil llevarla a cabo hasta el final con éxito.
Pese a que no hemos introducido más especies de plantas, cabe la posibilidad de introducir cuantas queráis, lo único que tenéis que tener en cuenta es la intensidad de luz que llega a las partes bajas de vuestro acuario y que pueden limitar notablemente el número de plantas que podáis colocar.
El abonado puede realizarse en forma de pastillas de forma quincenal o mensual que se enterrarán en las cercanías de los bulbos. Seguid atentamente las instrucciones del fabricante en un primer momento para evitar sobredosificaciones, recordad que es peor abonar en exceso que no abonar en algunos casos.
Las Salvinia son unas buenas indicadoras de concentraciones de hierro bajas. Cuando sus frondes (hojas) amarillean será necesario aumentar la concentración de hierro en el agua por medio de algún abono líquido.
Peces
Los peces que os proponemos introducir será una típica comunidad de peces de diferentes especies pero que comparten un hábitat común, el arrozal. Son típicos de esta zona diferentes especies de gouramy y no en vano, serán ellos las estrellas de vuestro acuario destacando entre la maraña de lirios de agua.
Especies de interés: Trichogaster leeri (foto), Trichogaster trichopterus, Trichogaster microlepis, Colisa lalia, Trichogaster vittatus, etc...
Tenéis a vuestra disposición un amplio surtido de especies que podréis encontrar en vuestro comercio habitual o en caso de no tenerlas disponibles en ese momento siempre podréis encargarlas.
Es importante que al elegir las especies que formarán parte de vuestro acuario, tengáis en cuenta que algunas como el gouramy azul (Trichogaster trichopterus) tiene más carácter que el resto de especies de gouramy.
La alimentación de estas especies no plantea ningún problema, aceptan de buen grado los alimentos secos que como siempre deberán alternarse con comida fresca ya sea viva o congelada para complementar su dieta.
|