Columnaris
Agente patógeno:
La enfermedad está causada por las llamadas bacterias filamentosas o deslizantes que antiguamente recibían el nombre de mixobacterias. La taxonomía del grupo está en constante revisión. El agente patógeno mayoritario causante de esta enfermedad es Flavobacterium columnare descubierto por Herbert Spencer Davis en 1992. Desde su descubrimiento ha recibido denominaciones diversas: Bacillus columnaris , Flexibacter columnaris , Cytophaga columnaris y Chondrococcus columnaris . A todo esto, debemos tener en cuenta que algunos autores piensan que la enfermedad estaría causada por diferentes especies y no un único microorganismo. Pero de todo ello hablaremos con más detalle en el apartado de características de la enfermedad.
Sintomatología:
Aparecen manchas blanquecinas sobre el cuerpo del pez afectado que dan lugar a úlceras en estadíos avanzados (a veces en tan sólo 24 h.). A su vez, las aletas pueden mostrarse lechosas y erosionadas. Junto con alguno de estos síntomas, es frecuente que los peces boqueen en la superficie realizando un "tambaleo" muy característico o que, por el contrario, descansen sobre el fondo realizando este mismo movimiento zigzagueante.

Véase un xifo ( Xiphophorus helleri ) en el fondo del acuario con síntomas típicos de columnaris.
Pese a recibir el nombre de "hongo bucal", la columnaris no únicamente afecta a esta región corporal, sino a todo el cuerpo del pez (piel, branquias, órganos internos, todo depende de la virulencia de la cepa). No debe ser confundida con una micosis externa, dado que un pez aquejado de columnaris no presenta las estructuras algodonosas típicas de una infección fúngica, aunque sí puede presentar pequeños filamentos blancos que penden de la zona erosionada. Por otro lado, debe tenerse en cuenta que pueden aparecer infecciones oportunistas en los casos avanzados que agraban aún más si cabe el cuadro inicial.
Entre las especies ornamentales, los poecílidos son los peces más propensos a padecer la infección y, concretamente, las variedades cromáticas o diferentes morfotipos de: platy ( Xiphophorus maculatus y afines), molly ( Poecilia sphenops y afines), cola de espada ( Xiphophorus helleri ) y guppy ( Poecilia reticulata ) obtenidos por selección artificial en los centros de cría. De todos modos, otras especies de peces pueden verse afectados tanto en cautividad como en estado salvaje. Por ejemplo, destacamos las importantes bajas en peces gato salvajes en el sudeste de Estados Unidos.
Características de la enfermedad:
Se trata de una patología muy frecuente en peces ornamentales, pero de complicada taxonomía. Su principal agente patógeno ha sido rebautizado varias veces por los microbiólogos y, aún hoy y en día, no todo el mundo está de acuerdo con el nombre actual de F. columnare ni con la implicación de una única especie.
Para algunos autores existen diferentes especies y géneros (Pyle & Shotts, 1980; Starliper, 1988): Cyptophaga , Sporocytophaga , Myxobacterium , Flexibacter , etc... y se basan en pruebas bioquímicas para demostrarlo. Por otro lado, estudios más recientes basados en ARN ribosómico 16S (Bernardet, 1996) demuestran que, si bien existe una gran heterogeneidad entre las diferentes cepas de F. columnare , los porcentajes de hibridación ADN - ADN no dan lugar a dudas que se trata de la misma especie.
F. columnare mide 0,3 - 0,5 m m de diámetro y 3 - 10 m m de longitud, aunque pueden ser más largas. Su morfología puede estudiarse a partir de un frotis cutáneo y una tinción con azul de toluidina bajo observación en microscopio óptico a unos 400 aumentos. Se trata de bacterias gram - con movilidad. Pueden cultivarse en placa con medios estándar: Anacker & Ordal o con medios específicos que dan mejores resultados como el de Shieh con 1 m g / ml de tobramicina. Las colonias son de color amarillo anaranjado y desarrollan rizoides.
Son varias las técnicas microbiológicas que existen para identificar correctamente al agente patógeno, si bien, por actualidad y relevancia, destacaremos la propuesta realizada en el World Aquaculture Society Meeting en 2004 basada en PCR (técnica genética de amplificación de ADN). Esta técnica de PCR adaptada (Welker, Arias, Shoemaker, Klessius, 2004) permite identificar al patógeno en 8 horas tanto en pez como en aguas libres, lo que la convierte en la técnica más sensible y rápida para detectar la presencia del microorganismo.
La columnaris afecta principalmente a piel y branquias, aunque también pueden verse afectados órganos internos dependiendo de la virulencia de la cepa. Por otro lado, la gravedad de la enfermedad está condicionada por parámetros ambientales:
Temperatura
T > 15ºC -> Aumenta la gravedad, produciéndose la muerte en 7 días a 15ºC o en 1 día a 35ºC (Wakabayashi, 1993).
T < 15ºC -> Menos severa.
Dureza del agua
Agua blanda -> Menos severa (Fijan, 1968) siendo un óptimo 70 ppm (mg/l) de CaCO 3 . Teniendo en cuenta que 1ºdH equivale a 17 mg de CaCO 3 por litro de agua, equivaldría a una dureza total ( general hardness , gH) de aprox. 4ºdH.
En agua destilada (Chowdbury & Wakabayashi, 1988) no es patogénica.
Otros factores
Exceso de materia orgánica (Fijan, 1968), agua poco oxigenada, aumento de la concentración de nitritos (Hansen & Grizzle, 1985), presencia de heridas, etc...
Acorde con estos parámetros, tenemos los siguientes experimentos de supervivencia:
- F. columnare vive 77 horas a 20ºC
- F. columnare vive 16 días en agua destilada rica en materia orgánica y a 25ºC.
Como puede comprobarse, no sólo debe tenerse en cuenta uno de estos factores, sino la actuación sinérgica de los mismos. Por otro lado, algunos tienen más importancia que otros. El ejemplo claro lo encontramos en el segundo experimento donde la columnaris pese a estar en un medio nada favorable como es el agua destilada, por la existencia de materia orgánica y de una temperatura de desarrollo adecuada, consigue sobrevivir bastantes días.
Sobre la virulencia de las diferentes cepas de F. columnare , el laboratorio de bacteriología y micología veterinaria de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Gent (Bélgica) ha realizado un estudio en molly negro ( Poecilia sphenops ). Se utilizaron dos cepas: ASJ-1 (muy virulenta) y ASJ-4 (poco virulenta) que infectaron sumergiendo a 2 grupos de 25 mollies a la misma concentración de patógenos. Los peces fueron sacrificados a intervalos de 1 a 12 horas y se tomaron las correspondientes muestras de: piel, branquias y corazón, este último como órgano interno diana para detectar infecciones sistémicas. Los resultados fueron que:
- ASJ - 1 -> Presencia en branquias y órganos internos
- ASJ - 4 -> Presencia en piel
Por tanto, únicamente las cepas virulentas afectan a branquias y órganos internos.
A nivel doméstico, únicamente podemos sospechar que nuestros peces están aquejados de esta enfermedad si: realizan movimientos de "tambaleo", presentan manchas blanquecinas no algodonosas epidérmicas y son especies propensas a padecer esta enfermedad. Los diagnósticos finos se escapan al aficionado doméstico, por desgracia, aunque os garantizamos que tenéis un porcentaje elevado de acierto, siguiendo este consejo.
Tratamiento:
Existen diferentes posibilidades de tratamiento, sin embargo, es nuestro deber abogar por la prevención. Hemos visto en apartados precedentes que la columnaris gusta de acuarios con materia orgánica acumulada, aguas pobres en oxígeno, aguas duras, temperaturas altas, etc... Desgraciadamente, por el bien de nuestros peces, no podemos conseguir que nuestro acuario tenga absolutamente todas las condiciones ambientales desfavorables para este microorganismo. De todos es sabido que los poecílidos gustan de aguas duras y alcalinas y que, aunque su rango térmico abarca temperaturas de hasta 20ºC o inferiores, no podemos bajar hasta los 15ºC, dada la afinidad tropical de nuestros peces, ya que comportaría la aparición de otras enfermedades.
Profilaxis
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Agua fresca y con buena oxigenación. Temperatura de 22ºC.
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Cambios parciales de agua frecuentes (recomendamos semanales) con sifonado del fondo (disminuye concentración de materia orgánica y de microorganismos patógenos).
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Agua dura y alcalina (la acidez erosiona la mucosa de los poecílidos y los hace más propensos a padecer enfermedades).
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Adición de sal marina (aprox. 7 gramos / litro de agua) o en caso de haber con los poecílidos especies que no la toleren, optar por preparados tipo: ectopur, ektozon, sanoxon, etc... Desinfectan y oxigenan sin ningún peligro para ningún habitante del acuario. Su adición se realizará tras cada cambio de agua.
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Baja densidad piscícola (masificación = estrés = más propensión a enfermar). Es importante que haya el mayor número de litros posible por pez. ¡Cuántos menos peces mejor!
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Los acuarios específicos para poecílidos permiten recrear mejor las condiciones que estos peces necesitan.
Tratamientos
Casos leves:
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Si los peces afectados son molly . Trasladaremos los animales enfermos a un acuario enfermería y aumentaremos la concentración de sal marina, pudiendo incluso llegar a la densidad del agua de mar (30 g/litro). Son animales eurihalinos y tolerarán el cambio de salinidad sin problemas si éste se realiza progresivamente. Los peces a los pocos días estarán sanos y vigorosos, mientras que no quedará ni rastro de la enfermedad. Con los guppy también puede aumentarse la salinidad, pero en menor grado, y nunca debe hacerse hasta valores tan elevados con el género Xiphophorus .
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Si los peces afectado son platys y xifos . Trasladaremos los animales enfermos a un acuario enfermería, pero antes de introducirlos allí, les haremos un baño con ektozon o ectopur, o inclusive, con una leve dosis de permanganato potásico. Esto, y su mantenimiento en el acuario enfermería con agua limpia y nueva, hará que recuperen su vigor a los pocos días.
Los molly y guppy también pueden ser sometidos al tratamiento 2 , pero para ellos, resulta más recomendable y efectivo el 1. Por otro lado, si los poecílidos se mantienen en un acuario sin plantas u otros peces o estamos hablando de grandes instalaciones (comerciales, mayoristas, etc...), se pueden utilizar una dosis desinfectante general de permanganato potásico: oxida materia orgánica y mata microorganismos libres en la columna de agua, pero debe garantizarse una buena oxigenación en su aplicación. El producto se oxida (cambia de lila a marrón y luego desaparece la coloración).
Casos graves:
Si la infección está avanzada, con la excepción del tratamiento 1 aplicado al género Poecilia , el resto difícilmente conseguirán recuperarse sin la aplicación de algún antibiótico. De todos modos, advertimos que los casos avanzados tienen un desenlace fatal y que hay que actuar con rapidez a los primeros síntomas. Como habéis podido leer en el apartado de características de la enfermedad, las altas temperaturas aceleran el crecimiento y causan la muerte del pez en un menor lapso de tiempo, así que ¡estad atentos!
Los antibiogramas son una técnica muy utilizada en los laboratorios de microbiología para ver la respuesta de un microorganismo ante un determinado antibiótico. Para ello, se hace crecer al microorganismo en cultivo extensivo sobre placa y se colocan círculos impregnados en los diferentes antibióticos o sustancias que queremos probar su actuación contra la bacteria en cuestión. Si el microorganismo es resistente al antibiótico, crecerá sin problemas en la zona del círculo impregnado, mientras que si es sensible, dejará un halo blanco sin crecimiento a su alrededor.
Euzéhy, J. P. (1998) publicó en el Dictionnaire de Bactériologie Vétérinaire los resultados de los antibiogramas realizados a Flavobacterium columnare .
Sensible -> Ampicilina, Cefalotina, Estreptomicina, Tetraciclina, Cloramfenicol, Sulfamidas, Eritromicina, Ácido nalidíxico y Flumequina.
Resistencia -> Gentamicina, Neomicina, Kanamicina, Polimixina B y Trimetoprim.
Por tanto, en caso de necesitar un tratamiento antibiótico, ya sabéis cuáles debéis utilizar. Dado que las bacterias del filtro biológico también pueden verse afectadas, los tratamientos antibióticos (salvo en caso de una infección masiva) es mejor realizarlos en acuarios de cuarentena o enfermería, pero nunca en el general.
Para todos aquellos que tengáis dificultad para conseguir antibióticos puros, podéis recurrir a preparados comerciales tales como: Bactocure (Aquarium Pharmaceuticals), Furanace (Aquarium Pharmaceuticals), Baktopur direct (Sera), Anti-bacterial power (Azoo), etc... y aplicarlos siguiendo estrictamente las instrucciones del fabricante.
Bibliografía:
CHARLIER, G. & DUCATELLE, R. (1998). The association of Flavobacterium columnare strains of high and low virulence with gill tissue of black mollies (Poecilia sphenops) .
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ECOSTERE, A.; HAESEBROUK, F. & DEUNIESE, LA. (1998). Characterization of four Flavobacterium columnare strains isolated from tropical fish . Vet. Microbiol. April 30; 61(1): 35 - 45.
EUZÉHY, J.P. (1998). Dictionaire de Bactériologie Veterinaire.
FIJAN, N. (1968). The survival of Chondrococcus columnaris in waters of different quality . Bull de l'Office Inter des Epizooties 69: 1159 - 1166.
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WELKER, TL.; ARIAS, CR.; SHOEMASKER, CA. & KLESSIUS, PH. (2004). Detection of Flavobacterium columnare by PCR . World Aquaculture Society Meeting.
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