Inicio Sobre AlaquaIrum Acuarios Acuaterrarios Foro Experiencias AlaquaIrum Descargas

 

 

 

Acantocefalosis

Agente patógeno:

Acanthocephalus anguilli, Acantocephalus lucii, Echinorhynchus gadi, Echinorhynchus truttae, Pomophorhynchus laevis, Neoechinorhynchus rutili

Sintomatología:

El síntoma más típico es el enflaquecimiento, de todos modos esto es común en todas las enfermedades que afectan al aparato digestivo y la única manera de saber si estamos ante una acantocefalosis es observando al microscopio el contenido intestinal de un pez sospechoso de estar infectado. Si en dicha observación detectamos la presencia de adultos o bien de sus huevos, podremos asegurar que estamos ante esta enfermedad.

Os advertimos que es una parasitosis rara en peces de acuario, salvo contadas excepciones de peces importados directamente de su hábitat de origen. Así que de observarse enflaquecimiento como único síntoma os recomendamos que enfoquéis vuestro diagnóstico a enfermedades más frecuentes como: hexamitiasis, nematodos intestinales, etc...

Características de la enfermedad:

Como ya os dijimos en las generalidades de los metazoos parásitos, es en las características de cada una de las enfermedades cuando vamos a hacer un estudio más detallado de cuál es la morfología y biología de las diferentes especies parásitas e incluso resituaremos taxonómicamente a muchas de ellas que en generalidades hemos colocado en grupos que actualmente se han disgregado o simplemente los estudios moleculares aconsejan su separación.

Los acantocéfalos constituyen por sí mismos un filo dentro de los metazoos, ya no se considera una clase dentro del tronco de los Nematelmintos como algunos autores proponían años atrás. Esto implica que aunque en generalidades os hemos hecho una clasificación un tanto simple para facilitaros las cosas, lo correcto sería que tratarais a los acantocéfalos como un grupo “independiente” dentro de los metazoos con la categoría taxonómica de filo.

Una vez aclaradas las cuestiones de taxonomía que sólo interesan a unos pocos aficionados amantes del “orden” y a los científicos por cuestiones de trabajo, vamos a pasar a describir cuáles son las características de estos peculiares animales.

Se conocen en la actualidad 1000 especies (largas) de este filo las cuales absolutamente todas son endoparásitos de aves y peces en su mayoría, si bien existen casos que afectan a reptiles y mamíferos siendo éstos puntuales e incluso pueden llegar a afectar al hombre pero de forma accidental a través de cerdos, etc...

Las especies ictiopatógenas son de pequeño tamaño y escasamente superan milímetros de longitud.

El nombre del filo deriva de la presencia de una probóscide con espinas (“acanthos” = espinas) que utilizan para fijarse al epitelio intestinal de sus hospedadores que en el caso que nos interesa serían los peces.

Como pasa con muchos otros metazoos adaptados al endoparasitismo, los acantocéfalos carecen de aparato digestivo y en su lugar encontramos un gran desarrollo gonadal (aparato reproductor).

El grupo es dioico, es decir, presenta sexos separados (machos y hembras) algo que no es muy frecuente dentro de los parásitos internos. Tras la cópula, el macho sella la obertura genital de la hembra para evitar que pueda ser fecundada por otro macho y así se asegura que su material genético pasará a la descendencia.

Si hemos dicho que no tienen aparato digestivo, muchos os preguntaréis cómo se alimentan. Pues bien, es común en los endoparásitos como también pasa con los cestodos (tenias para entendernos) y otros grupos que presenten una epidermis muy permeable que facilite la entrada de los nutrientes ya digeridos por su hospedador. Os recordamos que en el tracto intestinal es donde tiene lugar la absorción de los nutrientes, de modo que el parásito no necesita ningún sistema digestivo que digiera nada al estar todo ya digerido.

Concretamente, los acantocéfalos presentan en su epidermis lo que llamamos un sistema lagunar, es decir, una serie de canales y poros que permiten aumentar la superficie de absorción de nutrientes.

El ciclo se parece a grandes rasgos al de un cestodo. El huevo producido por el  progenitor es liberado al exterior con las heces del pez donde está hospedado el adulto y espera a ser ingerido por un huésped intermediario (generalmente algún crustáceo) quedando enquistado en su cavidad pseudocelómica.

Cuando este crustáceo es ingerido por algún pez, el parásito ya entra en su huésped definitivo donde volverá a reiniciarse la infección.

Tratamiento:

La acantocefalosis no es una enfermedad frecuente en los peces de acuario, pero de encontraros ante un caso que hayáis diagnosticado con cierta seguridad, procederéis a realizar alguno de los tratamientos que aquí os proponemos.

El tratamiento más efectivo es por vía oral. Para ello, mezclaremos en 100 gramos de comida 600 miligramos de citrato de piperacina que suministraremos en doble ración tanto el primer día como el octavo.

Otra alternativa pero también por vía oral, es el medicamento de la casa Bayer Droncit que quizás os sea más fácil de encontrar. Su principio activo es el prazinquantel y lo utilizaremos aplicando a 100 gramos de alimento 5 miligramos del producto.

Os hemos puesto las dosificaciones y los nombres de los productos, puesto que no salen en las tablas de medicamentos aunque en ellas podréis encontrar tratamientos comerciales que aunque no son tan efectivos pueden disminuir la virulencia de la enfermedad.

Para acabar, tan sólo nos queda recomendaros que tengáis cuidado con el alimento vivo que subministráis a vuestros peces, ya que es la principal fuente de contagio. No cuesta nada congelarlo o criarlo vosotros en casa y os evitaréis este tipo de problemas.

 

Visitas desde 9/3/08

 

Alberto Maceda & Irene González | www.alaquairum.com | www.alaquairum.net

Copyright 2003-2008 AlaquaIrum. Reservados todos los derechos.